Silvopastoreo
El silvopastoreo gana protagonismo como herramienta frente a los incendios forestales
Las intensas lluvias de este año han hecho crecer la vegetación, que ejercerá de combustible ante los fuegos de este verano
Uno de los factores que aviva los incendios forestales y que siempre recalcan los habitantes de la España vaciada es que el ganado ya no desbroza los bosques como se hacía antiguamente. El descenso de la actividad ganadera ha propiciado una abundancia de biomasa en el sotobosque, que ejerce después de combustible cuando se produce un fuego.
Por ese motivo, el silvopastoreo –combinación entre producción forestal, de forraje y pastoreo de animales en un mismo terreno– se erige como una de las medidas más efectivas para prevenir incendios. De esta manera, los rebaños aprovechan los recursos que ofrece el bosque para alimentarse y, al mismo tiempo, aportan muchos beneficios, como esa reducción de la biomasa o colaborar para mantener la biodiversidad, tal y como recalcan desde el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF).
A las puertas de un verano que se prevé complicado en lo que a los incendios se refiere debido a la abundante vegetación fruto de las intensas lluvias, el silvopastoreo cobra aún más importancia. Esteban Jordán González, director técnico de Ingeniería del Entorno Natural, señaló en un seminario web organizado por la Asociación de Propietarios Forestales de la Región de Murcia (Profomur) que el popular concepto de las «ovejas bombero», aunque útil desde el punto de vista divulgativo, simplifica una realidad mucho más compleja que requiere planificación, criterios técnicos y una gestión adaptada a cada territorio.
Jordán destacó que el uso del ganado para reducir la carga de combustible vegetal exige seleccionar adecuadamente las especies y razas, definir periodos y horarios de pastoreo, establecer objetivos concretos y realizar un seguimiento continuo de los resultados obtenidos.
En este contexto, se está desarrollando un proyecto en la Región de Murcia que está desarrollando experiencias piloto en varios municipios con el objetivo de analizar en qué condiciones el pastoreo puede convertirse en una herramienta eficaz para disminuir el riesgo de incendios forestales, al tiempo que contribuye a generar actividad económica y a mantener población en zonas afectadas por la despoblación.
Entre las especies con mayor potencial, Jordán destacó la oveja segureña por su adaptación al entorno mediterráneo y su capacidad para pastar en terrenos con fuertes pendientes. También señaló la utilidad de la cabra celtibérica en áreas más abruptas y de determinadas razas bovinas, cuyo manejo mediante tecnologías de digitalización y cercados virtuales abre nuevas posibilidades para la gestión de espacios de transición entre usos agrícolas y forestales.
El director técnico subrayó que el objetivo final es lograr que la ganadería extensiva sea reconocida como una herramienta integrada en las estrategias de prevención de incendios forestales, prestando un servicio ambiental y territorial de gran valor en áreas vulnerables. Una visión que, además, refuerza el papel de los ganaderos como agentes activos en la gestión del territorio y como actores clave para combatir el abandono del medio rural.
Habitantes para la España rural
Además de sus beneficios ambientales, el silvopastoreo aporta un importante valor económico al medio rural. La ganadería extensiva vinculada a los espacios forestales permite a los profesionales del sector obtener ingresos a través de la producción de carne y productos lácteos, al tiempo que favorece la colaboración con propietarios forestales, administraciones y otras entidades implicadas en la gestión sostenible del territorio.
Esta actividad contribuye también a fijar población en áreas rurales donde las oportunidades laborales son limitadas, ayudando a combatir la despoblación y a mantener el tejido socioeconómico local. En este sentido, el impulso del silvopastoreo puede generar nuevas perspectivas para jóvenes interesados en incorporarse al sector primario, ofreciendo alternativas viables que reduzcan la necesidad de abandonar sus municipios en busca de empleo en las grandes ciudades.
En conjunto, el silvopastoreo sostenible se perfila como una herramienta estratégica capaz de combinar la gestión activa de los bosques con la creación de actividad económica, empleo y oportunidades de desarrollo en el medio rural.