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Una mujer, en un balcón, usa una máscara facial para protegerse contra un nivel muy peligroso de contaminación del aireiStock

Los síntomas que debes vigilar tras inhalar humo, aunque vivas lejos de un incendio

El riesgo es aún mayor para determinados colectivos, como niños, personas mayores, embarazadas y pacientes con enfermedades respiratorias crónicas

La oleada de incendios que asola España no solo amenaza a quienes viven cerca del fuego. El humo generado por las llamas puede recorrer decenas de kilómetros y afectar a la salud de personas alejadas de los focos. Así lo explica la neumóloga Laura Álvarez, especialista en el Hospital Universitario HM Montepríncipe, quien alerta de que las partículas finas PM2.5 permanecen en suspensión y pueden alcanzar zonas aparentemente seguras.

«Muchas personas creen que, si no ven las llamas o el incendio está a varios kilómetros, no existe riesgo, cuando en realidad las partículas finas pueden recorrer largas distancias y afectar a la calidad del aire en zonas alejadas», ha señalado la neumóloga, quien ha precisado que la exposición a las mismas puede provocar distintos efectos en personas sanas.

Según ha detallado, la exposición al humo puede provocar irritación ocular, nasal y de garganta, además de tos, sensación de opresión torácica o dificultad para respirar. Cuando la exposición es intensa también pueden aparecer dolor de cabeza, mareos o incluso pérdida de conocimiento.

«Tras la inhalación pueden producir inflamación de ojos, nariz, boca y garganta, pero también alcanzar los bronquios e incluso los alvéolos pulmonares, donde pueden desencadenar una respuesta inflamatoria cuyo impacto dependerá tanto de la intensidad como del tiempo de exposición», ha apuntado.

Riesgo para colectivos vulnerables

El riesgo es aún mayor para determinados colectivos, como niños, personas mayores, embarazadas y pacientes con enfermedades respiratorias crónicas, como asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Laura Álvarez ha explicado que la inhalación del humo por parte de pacientes con asma o EPOC puede desencadenar una inflamación del bronquio que favorezca la aparición de broncoespasmo, que se manifiesta con tos, pitidos en el pecho y sensación de falta de aire. «En algunos casos puede tratarse de un cuadro potencialmente grave que requiera atención médica», ha aseverado.

Asimismo, las personas con enfermedades cardiovasculares pueden experimentar un empeoramiento de su situación clínica durante estos episodios. La OMS apunta que el riesgo se ve incrementado de forma especial cuando los episodios de contaminación por humo se prolongan durante horas o varios días.

Medidas de protección

«La prevención es la mejor herramienta para minimizar los efectos del humo sobre la salud. Ante episodios de incendios forestales es importante seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias y reducir al máximo la exposición, especialmente en las personas con mayor riesgo de sufrir complicaciones», ha afirmado la especialista.

En este sentido, desde HM Hospitales han recomendado que se permanezca el mayor tiempo posible en interiores cuando la calidad del aire se vea comprometida por el humo, manteniendo puertas y ventanas cerradas para reducir la entrada de partículas contaminantes.

Durante estos episodios, está desaconsejado practicar ejercicio físico al aire libre, ya que el aumento de la frecuencia respiratoria favorece la inhalación de una mayor cantidad de partículas.

En caso de que resulte imprescindible salir, han instado a utilizar mascarillas FFP2 correctamente ajustadas, ya que son las que ofrecen una mayor capacidad de filtrado frente a las partículas finas presentes en el humo. Las mascarillas quirúrgicas, los pañuelos o cualquier otra protección improvisada no proporcionan una protección suficiente.

Además, han insistido en la importancia de prestar especial atención a las personas más vulnerables y de consultar con un profesional sanitario si aparecen síntomas como dificultad para respirar, sibilancias, opresión torácica o un empeoramiento de una enfermedad respiratoria previa.

El Servicio de Neumología de HM Hospitales en Madrid, junto con la Dirección General Médica, ha puesto en marcha un programa específico de evaluación respiratoria para personas expuestas al humo de los incendios forestales. El objetivo es detectar posibles alteraciones respiratorias persistentes derivadas de la inhalación de partículas PM2,5 y PM10, presentes en el humo, cenizas y materiales en suspensión.