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Paisaje de la isla de Tenerife

Paisaje de la isla de TenerifeGetty Images

​Qué significa la acumulación de magma detectada bajo Tenerife y su relación con los terremotos

Los científicos consideran que esto correspondería con la sismicidad anómala registrada en la isla desde el año 2016

Desde 2016, la isla canaria de Tenerife sufre una sismicidad bastante intensa que se ha considerado como anómala por la comunidad científica. El Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) lleva investigado estos eventos desde entonces y parece que han llegado a una conclusión clara.

En un trabajo que han publicado en la revista especializada Scientific Reports, los expertos muestran que han podido localizar una zona de la isla en la que se estaría acumulando una gran cantidad de magma, lo que podría explicar esa alta sismicidad.

El estudio ha permitido obtener por primera vez una imagen tridimensional de la estructura profunda de la corteza y el manto superior bajo Tenerife. El análisis revela varias zonas de baja velocidad sísmica que podrían estar relacionadas con acumulaciones de magma en la base de la antigua corteza oceánica.

Para reconstruir esta estructura profunda, los investigadores analizaron más de 785 telesismos, terremotos de gran magnitud registrados en distintos puntos del planeta entre 2017 y 2024 por la Red Sísmica Canaria en Tenerife. El estudio recurrió a la técnica de las funciones receptoras, que permite observar cómo se transforman las ondas sísmicas cuando atraviesan discontinuidades y materiales con propiedades físicas diferentes en el interior terrestre.

Los resultados han permitido identificar una capa de corteza oceánica relativamente rígida, de unos 10 kilómetros de espesor, caracterizada por velocidades sísmicas elevadas. Sin embargo, bajo esta estructura aparece una zona mucho más heterogénea, en la que se distinguen cuatro grandes anomalías de baja velocidad sísmica.

Estas anomalías se distribuyen por diferentes sectores de Tenerife y se sitúan aproximadamente entre los 10 y los 30 kilómetros de profundidad. Las bajas velocidades detectadas pueden indicar la existencia de zonas con temperaturas elevadas o cambios en la composición y las propiedades físicas de las rocas, compatibles con la presencia y acumulación de magma procedente del manto superior.

Zona especialmente rica en magma

La anomalía más destacada se encuentra bajo el sector occidental de Tenerife, donde los científicos han detectado velocidades excepcionalmente bajas de las ondas sísmicas S. Al combinar estos resultados con una modelización termodinámica, el estudio apunta a que esta zona podría contener una proporción significativa de material fundido, es decir, magma.

La correspondencia entre las velocidades sísmicas más bajas y las mayores fracciones de material fundido apunta así a la existencia de una región particularmente rica en magma en el manto superior de la isla.

Según Involcan, esta acumulación podría estar relacionada con procesos conocidos como «underplating magmático», mediante los cuales el magma procedente del manto se va acumulando progresivamente en la base de la corteza oceánica.

El trabajo también encuentra una relación espacial entre estas anomalías profundas y la actividad sísmica registrada en Tenerife durante los últimos años. Una parte importante de los terremotos se concentra por encima o en los bordes de la principal anomalía de baja velocidad, una distribución que podría estar vinculada a la acumulación y transferencia de magma en las profundidades de la isla.

El ascenso del magma desde el manto superior hacia niveles menos profundos provoca una reducción de la presión que favorece la liberación de los gases disueltos en él. A esas profundidades, estos volátiles están compuestos principalmente por dióxido de carbono (CO₂), según detalla Involcan.

Posteriormente, los volátiles y fluidos magmáticos pueden desplazarse hacia niveles más superficiales e interactuar con el sistema hidrotermal de Tenerife. Este proceso podría contribuir a explicar parte de la actividad sísmica observada en la isla, incluidos algunos eventos sísmicos híbridos y de baja frecuencia.

El hallazgo permite avanzar en el conocimiento de los procesos que tienen lugar bajo Tenerife y aporta una nueva imagen de la relación entre la estructura profunda de la isla, la acumulación de magma y la actividad sísmica que se registra en superficie.

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