La banda operaba mediante el control fraudulento de WhatsApp
Estafas
La Guardia Civil detecta un nuevo fraude por WhatsApp que afecta a cuentas bancarias
Haciéndose pasar por el usuario original, pretextaban encontrarse en una situación complicada o de urgencia y solicitaba dinero a sus conocidos
En el marco de la segunda fase de la operación denominada 'Whatcode', la Guardia Civil ha procedido a la detención de un hombre de 24 años, al que se le atribuyen múltiples delitos relacionados con la ciberdelincuencia. Entre los cargos que pesan sobre él se encuentran el acceso no autorizado a sistemas informáticos, la suplantación de identidad, el blanqueo de capitales y la comisión de estafas.
Fuentes del Instituto Armado han explicado que este detenido es considerado el principal cabecilla en España de una red internacional dedicada al cibercrimen. Su arresto se suma al de otros dos miembros del mismo grupo, elevando así a tres el total de personas detenidas en territorio español vinculadas a esta organización.
Según las mismas fuentes, la banda operaba mediante el control fraudulento de WhatsApp en teléfonos móviles, empleándola como herramienta principal para cometer sus delitos.
El análisis de «huellas digitales»
Tras las dos primeras detenciones llevadas a cabo en agosto, los investigadores no detuvieron su labor. Su objetivo era esclarecer al máximo todos los detalles del caso y asegurar que la red de ciberdelincuencia fuera desmantelada por completo.
Durante la primera fase de la operación, se recabó una gran cantidad de información que permitió orientar los pasos siguientes de la investigación. Los agentes dedicaron largas jornadas al análisis de las llamadas «huellas digitales» dejadas por los implicados, revisando imágenes, documentos y rastros en sistemas informáticos.
Fruto de ese trabajo meticuloso, finalmente lograron identificar y localizar en Madrid al considerado líder del entramado. Su arresto puso fin a la búsqueda y constituyó un paso decisivo para desarticular por completo la red criminal.
¿Cómo actuaban?
Los presuntos delincuentes perseguían apropiarse de cuentas de WhatsApp ajenas mediante engaños cuidadosamente planificados. Para lograrlo, recurrían a enlaces fraudulentos o conseguían el código de verificación de la víctima, lo que dejaba a la persona sin acceso a su propia cuenta y permitía al atacante navegar libremente entre sus conversaciones y contactos.
Una vez dentro, los estafadores se hacían pasar por él para inventar emergencias o problemas urgentes, solicitando dinero a amigos y familiares. Además, aprovechaban la situación para intentar acceder a las cuentas de estas personas y extraer información sensible sobre sus tarjetas bancarias.
Este tipo de acciones requiere no solo habilidades técnicas avanzadas, sino también un conocimiento profundo de la psicología humana, ya que se basan en manipular la confianza y explotar la credulidad de las víctimas a través de las herramientas digitales modernas.