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Las autoridades advierten de un aumento de las estafas a través de WhatsApp.

Las autoridades advierten de un aumento de las estafas a través de WhatsApp.Getty Images / Hale Erguvenc

«Hola, ¿puedo hacerte una pregunta?»: así empieza la nueva estafa de WhatsApp

Interior registra más de 211.000 fraudes informáticos en seis meses y los expertos alertan de un aumento de suplantaciones en mensajería móvil

Un nuevo engaño mediante WhatsApp se está extendiendo con rapidez en España. Todo comienza con un mensaje aparentemente inofensivo enviado desde un número desconocido –«Hola, ¿puedo hacerte una pregunta?»– que busca iniciar una conversación informal para generar confianza. A partir de ahí, el interlocutor se hace pasar por un familiar, un conocido o un empleado de una empresa y acaba solicitando dinero o datos personales y bancarios.

Este tipo de estafas no ha dejado de crecer en los últimos años. Según datos del Ministerio del Interior, entre enero y junio de 2025 se registraron más de 211.000 delitos informáticos, una cifra superior a la del mismo periodo del año anterior. Los expertos en ciberseguridad estiman que más de 11 millones de números de teléfono españoles han circulado en bases de datos filtradas, muchas de ellas utilizadas para campañas de estafa a través de WhatsApp y redes sociales.

Los especialistas consultados señalan que el éxito de este tipo de engaños reside en la ingeniería social, esto es, la capacidad del estafador para generar cercanía y credibilidad utilizando un lenguaje natural y directo. La plataforma elegida es clave, ya que WhatsApp se percibe como un espacio principalmente personal, lo que facilita que la víctima baje la guardia.

«En los últimos días hemos recibido un aumento notable de consultas de afectados por este fraude. En muchos casos, los delincuentes simulan ser amigos, familiares o incluso empleados de empresas conocidas antes de pedir una transferencia o una verificación bancaria», explican desde Asoban Abogados, despacho especializado en fraudes online.

El proceso suele ser breve. Tras el mensaje inicial, el estafador adapta el discurso según la respuesta: puede alegar haber cambiado de número, trabajar en el departamento de atención al cliente o necesitar una ayuda urgente. El objetivo es provocar una acción inmediata, ya sea un envío de dinero o el compartir información sensible como códigos de verificación o contraseñas de acceso.

No compartir información

Los expertos recomiendan no responder a mensajes procedentes de números desconocidos y, en caso de duda, verificar siempre la identidad del interlocutor mediante una llamada, una nota de voz o cualquier otro canal alternativo. Es fundamental no compartir nunca códigos de verificación de WhatsApp, claves bancarias ni fotografías de documentos personales. Si el mensaje genera desconfianza o resulta sospechoso, lo más adecuado es bloquear y reportar al remitente directamente desde la aplicación. Además, conviene desconfiar de solicitudes urgentes o que presionen para actuar con rapidez, y mantener las aplicaciones actualizadas para reducir el riesgo de suplantación.

«Un simple mensaje puede ser la puerta de entrada a una estafa perfectamente planificada. El objetivo es generar confianza para que la víctima relaje la vigilancia», señala Yago Sánchez, CEO de Ícaro, agencia especializada en automatización de comunicaciones digitales.

Actuar de inmediato

En caso de haber realizado un pago o compartido información sensible, se recomienda actuar con rapidez. Lo primero es contactar con la entidad bancaria para intentar bloquear o revertir la operación. Es importante conservar todas las pruebas disponibles –capturas de pantalla, conversaciones y justificantes de pago– para adjuntarlas a la denuncia ante Policía Nacional o Guardia Civil. También se recomienda solicitar asesoramiento jurídico, especialmente cuando se han producido transferencias o cargos no autorizados, y revisar las contraseñas de WhatsApp, el correo electrónico y la banca online, modificándolas si existe cualquier sospecha de acceso indebido.

Desde Asoban recuerdan que la Ley de Servicios de Pago protege al usuario en operaciones no autorizadas. «Si se demuestra que la entidad no aplicó correctamente sus protocolos de seguridad, es posible reclamar la devolución del importe», señalan.

Autoridades y expertos coinciden en que este tipo de engaños seguirá aumentando. El perfeccionamiento del lenguaje y la imitación de comunicaciones reales dificultan cada vez más su detección. En lo que va de año, España sigue situándose entre los países europeos con mayor incidencia de delitos informáticos por número de habitantes, con cerca de 400.000 denuncias por fraudes online.

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