Las mulas digitales actúan como intermediarios del dinero obtenido mediante fraudes
Las mulas digitales mueven 5.000 millones en España: así es el nuevo negocio del cibercrimen
Detrás de este fenómeno se esconde una sofisticada red de fraudes online impulsada por la digitalización y las redes sociales
El número de detenidos en España por actuar como mulas digitales —personas o cuentas que reciben y transfieren dinero procedente de fraudes online— se ha disparado casi un 1.000 % entre 2022 y 2024, según datos recopilados por Lazarus Technology a partir de operaciones policiales nacionales y europeas coordinadas por Europol.
En ese periodo, los arrestos pasaron de 52 en 2022 a 558 en 2024, mientras que el total de detenidos en España entre 2021 y 2024 ascendió a 672 personas. Este auge refleja una tendencia creciente del crimen financiero digital, impulsado por el auge de la banca online, el comercio electrónico y las redes sociales.
Lazarus, firma especializada en ciberseguridad y análisis forense digital, estima que el dinero defraudado en España ronda los 5.000 millones de euros, basándose en datos del informe de Nasdaq Verafin sobre delitos financieros en Europa. A escala continental, el estudio cifra en 49.000 millones los fondos movidos por mulas digitales, de los que un 10 % corresponderían a nuestro país.
El nuevo rostro del crimen financiero
Las mulas digitales actúan como intermediarios del dinero obtenido mediante fraudes —como el phishing, el SIM swap o las estafas en plataformas de comercio electrónico—. A menudo son captadas por redes criminales a través de falsas ofertas de empleo o mensajes en redes sociales que prometen ingresos fáciles.
En la práctica, pueden ser tanto personas que transfieren fondos entre cuentas y cobran una comisión, como cuentas bancarias falsas o «sintéticas» creadas para mover dinero de origen ilícito. «Vivimos en un mundo digital que es el responsable del incremento que se ha producido en los últimos años de los fraudes cometidos por las mulas digitales», explica Manuel Huerta, CEO de Lazarus Technology.
Vivimos en un mundo digital que es el responsable del incremento que se ha producido en los últimos años de los fraudes cometidos por las mulas digitalesCEO de Lazarus Technology
Huerta advierte de que «la dimensión que están alcanzando estos delitos, con miles de millones de euros defraudados, representa una evolución preocupante del engaño digital» y reclama una mayor implicación conjunta de empresas, ciudadanos y autoridades.
Una respuesta total ante el fraude
Desde Lazarus explican que para hacer frente a este fenómeno han diseñado una estrategia integral que combina vigilancia en tiempo real, inteligencia sobre redes criminales, análisis de la dark web y asesoramiento legal especializado. Este enfoque 360º permite detectar comportamientos automatizados, supervisar cuentas potencialmente comprometidas y correlacionar actividades delictivas entre distintos países.
Europol atribuye la reducción a un cambio de enfoque hacia la prevención y el bloqueo de fondos
Aunque en Europa los arrestos descendieron un 59 % a partir de 2023, Europol atribuye la reducción a un cambio de enfoque hacia la prevención y el bloqueo de fondos, más que a una disminución real de la actividad criminal.
Mulas insolventes
En septiembre, un cliente de 70 años del Deutsche Bank fue víctima de una estafa telefónica en la que los delincuentes, haciéndose pasar por empleados del banco, le convencieron para validar desde su app dos transferencias inmediatas por un total de 3.800 euros. Los estafadores conocían datos confidenciales como el nombre de su gestora y el saldo de su cuenta, lo que llevó al afectado a creer que hablaba con personal autorizado. Las operaciones fueron enviadas a cuentas del Sabadell y CaixaBank y no pudieron ser bloqueadas, ya que las transferencias inmediatas se ejecutan en segundos.
Las mulas digitales se declararon insolventes, lo que deja pocas posibilidades de recuperar las cantidades sustraídas
El banco presentó una reclamación para intentar recuperar el dinero, pero una de las entidades informó que los fondos ya habían sido retirados y la otra ni siquiera respondió. Este caso pone de manifiesto los riesgos del sistema de transferencias inmediatas, que no permite congelar los fondos en caso de fraude, y da que pensar sobre cómo los estafadores pudieron acceder a información tan sensible o abrir cuentas bancarias para canalizar el dinero sin mayores controles.
Seis meses después, la Policía logró localizar a las dos mulas digitales que recibieron el dinero, utilizadas por la red de estafadores para mover fondos rápidamente. Ambas se declararon insolventes, lo que deja pocas posibilidades de recuperar las cantidades sustraídas. El caso sigue abierto, mientras el cliente denuncia la falta de protección frente a este tipo de fraudes y la facilidad con la que los delincuentes operan dentro del sistema financiero.