Microsoft clasifica el envío obligatorio de datos en dos vertientes principales
Cómo evitar que Windows 10 y 11 recopilen datos opcionales de tu ordenador
Entender la diferencia entre datos de servicio y de diagnóstico resulta clave para gestionar el rastro digital en los equipos de Windows
Al utilizar sistemas operativos como Windows 10 u 11, el dispositivo comparte de manera constante diversos datos con Microsoft. Desde la compañía tecnológica sostienen que esta recolección responde a necesidades técnicas indispensables para mantener la estabilidad del sistema, garantizar la seguridad de la red y personalizar los servicios en la nube.
Sin embargo, existe una distinción fundamental entre la información que el sistema operativo recopila de forma obligatoria y los datos sobre los cuales el usuario puede ejercer un control directo para resguardar su privacidad.
Microsoft clasifica el envío obligatorio de datos en dos vertientes principales. Por una parte, los datos de diagnóstico requeridos recogen aspectos técnicos del hardware como el procesador, la memoria o los periféricos conectados, además de informes de rendimiento y el inventario de software instalado.
Por otra parte, los datos de servicio requeridos recopilan actividad vinculada a la conexión a internet para poder ejecutar funciones nativas como la copia de seguridad, el cifrado del dispositivo, la localización física, los parches de Windows Update o las alertas de Microsoft Defender.
A diferencia de este bloque fijo, existen datos de diagnóstico opcionales que el usuario no tiene la obligación de compartir. En esta categoría prescindible se incluye el historial de navegación registrado en el explorador Microsoft Edge, el registro detallado de tiempo y frecuencia de uso de aplicaciones, la información sobre dictado por voz y trazados de escritura, así como analíticas avanzadas del rendimiento del equipo.
Cómo restringir el seguimiento
Para frenar la recopilación de esta información opcional y elevar la privacidad del equipo, el procedimiento puede realizarse en pocos segundos desde los propios ajustes del sistema operativo. El usuario debe acceder al menú de 'Configuración' del ordenador, dirigirse a la sección de 'Privacidad y seguridad' y entrar en el apartado de 'Diagnóstico y comentarios'.
Una vez allí, basta con desactivar la casilla correspondiente al envío de datos de diagnóstico opcionales para impedir que Microsoft continúe registrando la actividad secundaria del dispositivo.