Apple Pay - Google Pay
¿Es más seguro pagar con Apple Pay o con Google Pay? Así viajan tus datos cuando pagas con el móvil
Ambos sistemas ofrecen un nivel de seguridad muy elevado y protegen los datos del usuario. La diferencia está en el enfoque de cada compañía
Una imagen compartida en X por la cuenta @TheAppleDesign ha despertado las dudas sobre qué forma de pagar es más segura. El gráfico, que compara de forma visual el funcionamiento de Apple Pay y Google Pay, da a entender que uno de los sistemas es más seguro que el otro. Sin embargo, un análisis más detallado muestra que la realidad es más matizada.
La imagen no es un documento oficial ni de Apple ni de Google. Se trata de una ilustración que simplifica los procesos técnicos para hacerlos comprensibles al gran público. Aun así, se apoya en principios reales como la tokenización, cifrado y autenticación biométrica. Tres pilares que hoy son la base de cualquier sistema de pago móvil hoy en día.
Apple Pay
En el caso de Apple Pay, la seguridad se apoya en el propio dispositivo. Cuando el usuario añade su tarjeta al iPhone, el número real no se almacena ni se comparte con los comercios. En su lugar, se cifra y se guarda en un chip específico del terminal, llamado Secure Element. A partir de ahí, cada pago genera un identificador virtual único, denominado Device Account Number, que sustituye al número real de la tarjeta.
Cuando el usuario añade su tarjeta al iPhone, el número real no se almacena ni se comparte con los comercios
Ese número virtual es el que viaja al comercio y al banco en cada transacción. El vendedor nunca recibe los datos reales del cliente y Apple no tiene acceso al detalle de las compras ni al historial de pagos. Este diseño ha llevado a muchos expertos en ciberseguridad a considerar que Apple Pay tiene ventaja en cuanto a la privacidad, al reducir al mínimo la exposición de información sensible fuera del dispositivo.
Google Pay
Google Pay, por su parte, utiliza también tokenización, cifrado y autenticación biométrica, pero con un toque diferente. Parte del proceso se gestiona en la nube, a través de los servidores de Google. La información de la tarjeta se almacena de forma cifrada y es desde ahí desde donde se generan los tokens que se emplean en cada pago.
Este modelo permite una mayor flexibilidad y una integración total con el ecosistema de servicios de Google, además de facilitar sistemas de detección de fraude basados en análisis de datos y aprendizaje automático. El comercio, al igual que en Apple Pay, nunca recibe el número real de la tarjeta, lo que reduce el riesgo en caso de brechas de seguridad en los sistemas del vendedor.
Parte del proceso se gestiona en la nube, a través de los servidores de Google
La diferencia entre ambos sistemas no está tanto en la seguridad básica, que en los dos casos es muy alta, como en la filosofía de diseño. Apple apuesta por que la mayor parte del proceso ocurra dentro del dispositivo, mientras que Google opta por un modelo híbrido que combina el móvil y la nube. Esta diferencia es la que ha alimentado malas interpretaciones en redes sociales, donde se ha llegado a afirmar que Google «conoce todos tus pagos» y Apple no.
La realidad es compleja
La realidad es más compleja. Google puede gestionar más información asociada a las transacciones, aunque ofrece opciones de configuración para limitar el uso de esos datos. Apple, por su parte, hace de la privacidad uno de sus principales argumentos comerciales y asegura no vincular los pagos con la identidad del usuario. En ambos casos, los sistemas cumplen con los estándares internacionales de seguridad y están respaldados por bancos y redes de pago.
Pagar con el móvil es, en muchos casos, más seguro que utilizar una tarjeta física tradicional. La tokenización impide la clonación del número real de la tarjeta y la autenticación biométrica añade más protección aún frente a robos o pérdidas del dispositivo. Incluso si un comercio sufre un ataque, la información obtenida por los ciberdelincuentes es inútil fuera de esa transacción concreta.
Mientras que Apple prioriza el control local y la privacidad; Google, la flexibilidad y la integración en la nube
No existe una respuesta perfecta a la pregunta de si es más seguro pagar con Apple Pay o con Google Pay. Ambos sistemas ofrecen un nivel de seguridad muy elevado y protegen los datos del usuario. La diferencia está en el enfoque de cada compañía. Mientras que Apple prioriza el control local y la privacidad; Google, la flexibilidad y la integración en la nube. Para el usuario, la clave está menos en elegir uno u otro y más en mantener el dispositivo actualizado, con bloqueo de pantalla y autenticación biométrica activados. Ahí es donde realmente se juega la seguridad del pago móvil.