Fundado en 1910
Imagen de un trabajador con un ordenador portátil.

El riesgo no se limita al ámbito sanitarioEP

María Aperador, criminóloga: «Mucho cuidado con contarle esto de ti a la inteligencia artificial»

Según explica, un millón de personas a la semana comparten con estas herramientas información médica y detalles sobre su salud mental

La creciente presencia de la inteligencia artificial (IA) en la vida cotidiana ha abierto un intenso debate sobre la privacidad y el uso de los datos personales. En este contexto, una investigadora vinculada a OpenAI ha dimitido recientemente denunciando que la compañía dispone de «el archivo más grande de la historia de pensamientos íntimos», en alusión al volumen de información que millones de usuarios comparten a diario con estos sistemas.

La advertencia gira en torno a un hábito cada vez más extendido: utilizar la IA como confidente digital. Según explica, un millón de personas a la semana comparten con estas herramientas información médica y detalles sobre su salud mental. «Todo esto queda guardado en sus servidores», subraya, poniendo el foco en la huella digital que dejan este tipo de consultas.

El riesgo no se limita al ámbito sanitario. También alerta sobre la introducción de datos bancarios, contraseñas o números de cuenta, algo que, aunque pueda parecer evidente, ocurre con más frecuencia de lo que se piensa. Muchas veces la filtración se produce de manera involuntaria al adjuntar capturas de pantalla que contienen información sensible visible en segundo plano.

Otro de los puntos críticos es el envío de documentos legales que incluyen nombres y apellidos propios o de terceras personas. La incorporación de contratos, denuncias o escritos oficiales a estas plataformas implica facilitar datos identificativos que pueden quedar almacenados. A ello se suma la práctica de compartir direcciones, documentos de identidad u otra información personal detallada, elementos que incrementan la exposición del usuario.

El peligro oculto en cada fotografía

La investigadora advierte asimismo del potencial de las imágenes. «Puede extraer absolutamente toda la información de esas fotografías», afirma en referencia a la capacidad de estos sistemas para analizar tanto el contenido visible como los metadatos asociados.

Su dimisión ha reavivado el debate sobre la transparencia y la gestión de datos en la industria tecnológica. Mientras la IA avanza y se integra en cada vez más ámbitos de la vida diaria, la prudencia se perfila como la principal defensa ante un ecosistema digital que almacena, procesa y aprende de cada interacción.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas