Mark Zuckerberg ha tenido que recoger cable con el Metaverso
El metaverso cerrado por derribo: qué queda tras los 70.000 millones que quemó Meta
Del anuncio histórico al baño de realidad de Zuckerberg que apaga Horizon Worlds en realidad virtual y consuma el sueño carísimo del metaverso a la nueva fiebre por la inteligencia artificial
En octubre de 2021, Mark Zuckerberg rebautizó Facebook como Meta y elevó el metaverso a un nuevo relato fundacional de la compañía. Se trataba de un universo de mundos virtuales, avatares y trabajo remoto inmersivo que debía suceder a la web móvil. Horizon Worlds era el epicentro de ese plan, una especie de mezcla entre Roblox y Second Life en realidad virtual, accesible con los visores Quest y concebida como la futura «plaza pública» de la empresa.
Los objetivos internos eran ambiciosos. Meta se marcó llegar a 500.000 usuarios activos mensuales en Horizon Worlds, pero a mediados de 2022 apenas rozaba los 200.000, con la mayoría de mundos prácticamente vacíos. Documentos internos describían la paradoja de un producto millonario sin gente como «un mundo vacío es un mundo triste», admitían los propios empleados.
70.000 millones, gafas y un metaverso sin masa crítica
La apuesta de Meta tuvo un presupuesto gigantesco. Entre 2021 y 2025 destinó en torno a 70.000 millones de euros a Reality Labs, la división encargada de visores, software y experiencias inmersivas. Ese brazo del grupo acumula pérdidas superiores a los 65.000 millones de dólares desde que se audita por separado, una de las mayores apuestas fallidas de la industria tecnológica en los últimos años.
Entre 2021 y 2025 destinó en torno a 70.000 millones de euros a Reality Labs
Los visores Quest debían ser la puerta de entrada masiva al metaverso, pero las ventas se enfriaron tras el primer impulso pandémico y la irrupción de rivales como las Apple Vision Pro. Meta intentó revivir el interés con modelos como Quest 3 y con las Ray-Ban Meta, unas gafas inteligentes ligadas a sus redes sociales, pero el relato dejó de girar en torno a un mundo virtual y pasó a centrarse en dispositivos más útiles en el día a día que han acabado con récords de ventas de las Ray-Ban y las Oakley de Meta.
Mark Zuckerberg con las Quest 3
La lenta agonía de Horizon Worlds
Horizon Worlds se lanzó oficialmente a finales de 2021 con la promesa de conciertos, reuniones de trabajo y ocio social en 3D, pero nunca logró el salto al gran público. Los datos apuntaban a «unos pocos cientos de miles» de usuarios activos mensuales y una tasa de abandono muy elevada porque la mayoría de quienes entraban no volvía tras el primer mes.
Mark Zuckerberg presentó Horizon Worlds con un avatar que causó numerosas críticas
Meta trató de corregir el rumbo con una versión móvil, estrenada en 2023 para quienes no tenían casco VR, con una experiencia más cercana a Roblox o Fortnite. Sin embargo, el anuncio de ahora es que a finales de marzo Horizon Worlds desaparece de la tienda de Quest y el 15 de junio se apaga toda la experiencia en realidad virtual para convertirse en un producto exclusivamente móvil. Con ello se cierra también el programa de bonificaciones para creadores de realidad virtual, cuyos últimos pagos llegarán en mayo de 2026.
Recortes y gira a la IA
El final de Horizon Worlds en VR no llega solo, Meta ha recortado más de 1.000 empleos en Reality Labs, cerca del 10 % de la plantilla de esa división, y ha reducido en torno a un 30 % el presupuesto destinado al metaverso. Reality Labs ha pasado de ser el niño mimado de Zuckerberg a convertirse en un lastre financiero sometido a recortes, menos inversión y menos paciencia por parte de Wall Street.
Además, Zuckerberg ha ordenado reorientar la artillería financiera hacia la inteligencia artificial generativa y los llamados sistemas de «superinteligencia». Meta ha creado un nuevo equipo de IA avanzada, ha fichado al fundador de Scale AI, Alexandr Wang, y prepara inversiones que podrían superar los 10.000 millones solo en esa compañía, además de ofrecer sueldos millonarios para captar talento de OpenAI y otros rivales.
La estrategia es integrar asistentes de IA en WhatsApp, Instagram y Facebook, y apostar por modelos abiertos como la familia Llama para competir con OpenAI y Google. La compañía ha llegado incluso a frenar temporalmente en Europa sus planes para entrenar esos modelos con datos de usuarios, tras la presión del regulador irlandés de protección de datos.
Qué queda hoy del metaverso de Meta
Cuatro años después del gran anuncio de 2021, el metaverso de Meta ya no es el centro de la estrategia, sino una pieza secundaria dentro de un ecosistema dominado por la inteligencia artificial. Los recursos no han desaparecido por completo, pero se han reconfigurado con menos dinero para mundos inmersivos, más para asistentes, gafas inteligentes y experiencias híbridas donde la IA aporta el valor principal.
Imagen promocional de Horizon Worlds de Meta
Horizon Worlds sobrevive en versión móvil, los visores Quest siguen en el mercado y la investigación en realidad extendida continúa, pero el proyecto ha perdido su aura de «futuro inevitable» y se ha convertido en una apuesta más ajustada a la realidad contable. Este proceso deja la lección a Silicon Valley de que incluso los gigantes pueden quemar decenas de miles de millones en una narrativa que no termina de encontrar público, y verse obligados a desmontarla cuando el mercado y la moda tecnológica cambian de pantalla.