El pago con el móvil se ha convertido en uno de los más usados en España
Los riesgos a los que te expones cuando pagas con el móvil
Activar una segunda capa de seguridad nos puede ahorrar algún que otro dolor de cabeza
Ozhan Maker (Razer): «El móvil no desaparecerá, pero dejará de ser el centro de nuestra vida digital»
Cada vez somos más los que adoptamos la práctica de pagar con el móvil en lugar de con la tarjeta física. Y es que resulta mucho más cómodo pagar con solo un par de clics en nuestro dispositivo que, por el contrario, tener que sacar la cartera del bolsillo y rebuscar entre un sinfín de tarjetas para encontrar la adecuada. Pero no todo son ventajas al hablar del pago con tecnología NFC.
Los pagos con contactless son tan cómodos como inseguros. O al menos, así lo advierte la compañía de ciberseguridad ESET. Los delincuentes pueden acceder a nuestras cuentas bancarias mediante la tecnología NFC, por eso, recomiendan activar un sistema de doble verificación. Esta medida evita que nuestra tarjeta esté tan expuesta, ya que usa una doble capa de seguridad, ya sea con reconocimiento facial o con la huella dactilar. La compañía tecnológica 'PaynoPain' nos ha instado a adoptar protocolos de autenticación reforzada.
Otra de las recomendaciones de 'PaynoPain' es la de realizar nuestras operaciones a través de pasarelas de pago seguras. Asimismo, desde El Debate tenemos otra serie de consejos para aumentar nuestro grado de seguridad al pagar con el móvil. En primer lugar, es una muy buena idea establecer una cuenta con poco dinero, a la que solo vayamos añadiendo lo que vayamos necesitando, utilizando esta cuenta solo para los pagos contactless.
De esta forma, en caso de que consigan acceder a nuestra cuenta maliciosamente, no podrán despojarnos de todos nuestros fondos, solo de esa pequeña parte que reservamos para pequeños pagos. Otra medida es la de configurar las notificaciones bancarias en tiempo real. Así, nuestro tiempo de reacción será mayor si nos enteramos de que han vulnerado nuestros sistemas de seguridad, desactivando la tarjeta lo más rápido posible. Con estas sencillas prácticas lograremos burlar los intentos de artimaña que los malhechores preparan para nosotros.