Álvaro Falcones, cofundador de TaxDown
Entrevista
Álvaro Falcones (TaxDown): «Gracias a la IA vamos a conseguir que tu declaración de la renta se haga sola»
La inteligencia artificial ya está transformando la forma en la que millones de contribuyentes presentan su declaración de la renta. El cofundador de TaxDown, explica cómo la tecnología permite automatizar procesos complejos y aspira a eliminar buena parte de la burocracia que soportan los ciudadanos
Cuando Álvaro Falcones fundó TaxDown junto a sus socios, tenía una idea clara: la burocracia consume tiempo y energía que los ciudadanos podrían dedicar a tareas mucho más útiles. La declaración de la renta fue el primer gran reto elegido por la compañía, que nació con el objetivo de simplificar uno de los trámites más complejos y temidos por millones de españoles.
Siete años después, TaxDown se ha consolidado como una de las fintech españolas más innovadoras. La compañía utiliza automatización, análisis de datos e inteligencia artificial para revisar declaraciones, detectar deducciones y responder consultas en segundos. Su ambición es construir un futuro en el que los trámites administrativos se resuelvan prácticamente solos.
Álvaro Falcones, cofundador de TaxDown
— TaxDown nació con el objetivo de simplificar la declaración de la renta. ¿Qué problema detectaron en el sistema tradicional para decidir poner en marcha la compañía?
— Si la visión de la compañía es liberar a las personas de la burocracia, teníamos que empezar por algún lado. Analizamos decenas de declaraciones de amigos y familiares y descubrimos que la mayoría no aplicaba correctamente las deducciones autonómicas. Ahí vimos que la tecnología podía marcar la diferencia, porque una máquina sí es capaz de analizar cientos de deducciones y determinar cuáles corresponden a cada contribuyente.
— ¿Cuál fue el principal reto tecnológico en esos primeros años?
— Entender que cada declaración es distinta. Hay tantas declaraciones como vidas. Puedes tener hijos, inversiones, criptomonedas, varios trabajos o situaciones personales muy diferentes. Traducir toda esa complejidad a un sistema automatizado fue un gran desafío.
Hay tantas declaraciones como vidas
— ¿Cómo resolvieron ese problema?
— Diseñamos una tecnología que permite a los propios asesores fiscales programar las reglas tributarias sin depender de un equipo de ingenieros para cada cambio normativo. Eso nos hizo mucho más ágiles y nos permitió adaptarnos rápidamente a nuevas deducciones y cambios legislativos.
— ¿Qué porcentaje del proceso está automatizado hoy?
— El 100 %. Un usuario puede completar toda su declaración a través de la plataforma, incluso en casos complejos como criptomonedas, inversiones o nuda propiedad.
Álvaro Falcones, cofundador de TaxDown
— ¿Qué aporta esa automatización al usuario?
— Democratiza el acceso al asesoramiento fiscal. Casos que antes exigían contratar a un experto pueden resolverse de forma sencilla y a un precio muy competitivo.
— ¿Qué papel desempeña la inteligencia artificial dentro de TaxDown?
— Es fundamental. Todas las conversaciones que recibimos cuentan con el apoyo de un copiloto de inteligencia artificial y aproximadamente la mitad de las declaraciones que pasan a revisión son analizadas primero por agentes de IA.
Una revisión que antes podía tardar cuatro horas ahora puede completarse en apenas diez minutos
— ¿En qué se traduce eso para el cliente?
— En rapidez y mejor experiencia. Una revisión que antes podía tardar cuatro horas ahora puede completarse en apenas diez minutos. Y las consultas pueden resolverse en segundos.
— ¿Cree que llegará el día en que la declaración se haga sola?
— Sí. Gracias a la inteligencia artificial vamos a conseguir que tu declaración de la renta salga sola. El usuario recibirá una notificación con el resultado sin tener que rellenar formularios ni acceder a distintas plataformas.
— ¿Qué diferencia hay entre usar TaxDown y pedirle ayuda a un chatbot generalista como OpenAI ChatGPT?
— Un modelo generalista puede responder preguntas, pero no se conecta con la Agencia Tributaria, no presenta la declaración, no revisa el resultado ni gestiona aplazamientos o devoluciones inmediatas. Nosotros ofrecemos una solución integral.
Álvaro Falcones, cofundador de TaxDown
— ¿Cómo valora el grado de digitalización de la Agencia Tributaria?
— España tiene una de las administraciones tributarias más avanzadas del mundo. La figura del colaborador social y herramientas como Cl@ve han sido claves para que empresas como la nuestra puedan ofrecer un servicio eficiente.
— TaxDown también ha desarrollado soluciones para otras empresas. ¿En qué consisten?
— Hemos creado una tecnología que permite reutilizar datos oficiales para simplificar procesos como la apertura de cuentas bancarias o la contratación de seguros. Lo llamamos Government as a Service.
Hemos creado una tecnología que permite reutilizar datos oficiales para simplificar procesos como la apertura de cuentas bancarias
— ¿Qué futuro ve para la fiscalidad en un mundo dominado por la inteligencia artificial?
— Los impuestos seguirán existiendo, pero cambiarán. La complejidad aumentará y surgirán nuevas formas de tributación relacionadas con la IA, los robots o los activos digitales.
— ¿Cuál es la próxima gran innovación de TaxDown?
— El objetivo es eliminar la fricción burocrática. Empezamos con los impuestos, pero queremos ayudar también con subvenciones, ayudas públicas y cualquier trámite administrativo.
— ¿Qué lecciones ha aprendido al construir una compañía tecnológica en un sector tan regulado?
— Hacer las cosas bien, tener paciencia y ser resiliente. Cuando trabajas con la administración necesitas construir relaciones de confianza a largo plazo.
Álvaro Falcones, cofundador de TaxDown
— ¿Qué le motiva personalmente a seguir impulsando este proyecto?
— Pensar que podemos conseguir que nuestros hijos no tengan que volver a rellenar formularios interminables. Si logramos eso, habrá merecido la pena.
Empezamos con los impuestos, pero queremos ayudar también con subvenciones, ayudas públicas y cualquier trámite administrativo
— Antes de fundar TaxDown, ¿cuál había sido su trayectoria profesional?
— Antes de emprender trabajé durante siete años como consultor estratégico. Mi labor consistía en analizar los problemas de grandes empresas, proponer soluciones y diseñar planes de actuación. Una parte importante de esa etapa la viví en San Francisco, un entorno que me marcó profundamente por su cultura de innovación y por la convicción de que la tecnología puede transformar cualquier sector. También participé en proyectos internacionales, incluido uno en Arabia Saudí para el Ministerio de Economía.
Esa experiencia me hizo reflexionar sobre el tipo de impacto que quería tener y me llevó a regresar a España para crear, junto a mis socios, una compañía con un propósito claro: ayudar a las personas a ahorrar tiempo y dinero simplificando su relación con la burocracia.