Fundado en 1910
Apple ha declarado la guerra a OpenAI

Apple ha declarado la guerra a OpenAIImagen generada con ayuda de la IA

Fuga de empleados

Apple declara la guerra a OpenAI: secretos robados, exempleados asiáticos y una batalla por el próximo iPhone

Apple y OpenAI han pasado de integrar ChatGPT en el iPhone a enfrentarse en los tribunales por un supuesto robo de secretos industriales. En juego no solo están dos exempleados, sino el control del dispositivo que podría suceder al teléfono inteligente

Apple y OpenAI aún aparecen juntas dentro de millones de iPhone, pero su relación ha dejado de parecer una alianza tecnológica para convertirse en una guerra abierta. La compañía de Cupertino quiere impedir que su antiguo socio y dos exempleados utilicen información confidencial que, según sostiene, podría acelerar el desarrollo de un nuevo dispositivo llamado a competir con sus productos.

La última ofensiva llegó esta semana. Apple solicitó a un juez federal de California una orden judicial preliminar que prohíba a OpenAI y a los ingenieros Chang Liu y Tang Yew Tan acceder, adquirir, utilizar o revelar los supuestos secretos comerciales mientras continúa el proceso. También pidió acelerar la obtención de pruebas y tomar declaración a los dos antiguos trabajadores. La empresa argumenta que podría sufrir un «daño irreparable» si el tribunal no actúa con rapidez.

La compañía de Sam Altman decidió trasladar la batalla a la opinión pública mediante una entrada en su página corporativa titulada Apple se está equivocando. Allí describió la demanda como «descuidada, agresiva y extrañamente personal», una expresión poco habitual entre dos empresas que hace apenas dos años presentaban juntas una de las mayores novedades del iPhone.

Secretos industriales

OpenAI niega haber recibido o buscado secretos industriales de Apple. Su defensa sostiene que la demanda está construida sobre hechos mal interpretados y que el fabricante del iPhone no ha identificado con precisión qué información protegida habría sido utilizada para desarrollar sus productos. La empresa de inteligencia artificial dio otro paso y solicitó formalmente la desestimación de la causa.

Uno de los episodios afecta a Chang Liu, antiguo ingeniero de hardware de Apple que se incorporó a OpenAI. Apple afirma que Liu conservó acceso a documentos internos después de abandonar la compañía y descargó información confidencial relacionada con productos, especificaciones técnicas y procesos de fabricación.

Mensajes entre Chang Liu (azul) y empleados de Apple

Mensajes entre Chang Liu (azul) y empleados de Apple

OpenAI ofrece una lectura radicalmente diferente. Asegura que el acceso residual se debió a una gestión deficiente de los permisos de Apple y ha difundido mensajes en los que empleados de Cupertino contactaban con Liu después de su salida para pedirle ayuda a la hora de localizar determinados archivos. Según la empresa de Altman, esos intercambios demostrarían que Apple conocía la situación y que algunas de las acciones ahora presentadas como sospechosas se produjeron a petición de sus propios trabajadores.

La compañía también ha revelado un error embarazoso al enfrentamiento. Los abogados externos de Apple habrían enviado en febrero una de sus primeras advertencias a la persona equivocada después de confundir dos apellidos asiáticos. OpenAI utiliza este episodio para cuestionar la minuciosidad de una acusación que afecta a la reputación profesional de varios ingenieros.

Correo electrónico intercambiado entre el abogado externo de Apple, Gabriel Gross; el asesor jurídico general de OpenAI, Che Chang; y el asesor jurídico interno de Apple en el que se lee como Gross envió un correo electrónico a Che por error y afirmó erróneamente que habían hablado

Correo electrónico intercambiado entre el abogado externo de Apple, Gabriel Gross; el asesor jurídico general de OpenAI, Che Chang; y el asesor jurídico interno de Apple en el que se lee como Gross envió un correo electrónico a Che por error y afirmó erróneamente que habían hablado

El segundo exempleado demandado es Tang Yew Tan, conocido como Tang Tan, que ocupó responsabilidades relevantes en el diseño de productos de Apple antes de participar en la creación de io Products. Apple sostiene que OpenAI impulsó una estrategia para captar trabajadores, proveedores y conocimientos acumulados durante décadas dentro de Cupertino. En su demanda habla de un supuesto «patrón de robo» destinado a facilitar la entrada de OpenAI en el mercado del hardware.

Jony Ive

El verdadero campo de batalla se encuentra precisamente ahí. OpenAI adquirió en 2025 io Products, la empresa fundada por Jony Ive junto con otros antiguos responsables de Apple, mediante una operación valorada en aproximadamente 6.500 millones de dólares. Ive, figura decisiva en el diseño del iPhone, el iPod y otros productos históricos, asumió desde entonces una importante responsabilidad creativa en los futuros dispositivos de la compañía de inteligencia artificial.

Poco se conoce del aparato que prepara OpenAI. La empresa ha evitado presentarlo como un teléfono convencional, pero su objetivo es crear una nueva categoría de producto concebida desde el principio alrededor de la inteligencia artificial. Para Apple, cualquier dispositivo capaz de reducir la dependencia del usuario respecto al iPhone representa una amenaza estratégica.

Acuerdos comerciales

El enfrentamiento se produce mientras ambas empresas mantienen un acuerdo comercial. Apple anunció en junio de 2024 la integración de ChatGPT en Siri, las herramientas de escritura y algunas funciones visuales de sus sistemas operativos. Esa integración sigue disponible, aunque la compañía haya firmado posteriormente un acuerdo con Google para utilizar los modelos Gemini como base de futuras funciones de Apple Intelligence y de una Siri más personalizada.

Por tanto, no se trata todavía de un divorcio completo, sino de una convivencia cada vez más incómoda. OpenAI continúa dentro del ecosistema de Apple al mismo tiempo que prepara un producto capaz de desafiarlo. Apple, por su parte, necesita modelos externos para recuperar terreno en inteligencia artificial mientras intenta proteger los conocimientos que han convertido al iPhone en el centro de su negocio.

El juez deberá decidir ahora si existen indicios suficientes para imponer las medidas cautelares reclamadas por Apple. Hasta entonces, las acusaciones sobre el robo de secretos siguen pendientes de resolución. Pero la batalla deja al antiguo aliado que ayudó a Apple a incorporar la inteligencia artificial generativa se ha convertido también en uno de los rivales que más teme.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas