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PowerShot G7 Mark III

Fiebre por la G7 X

Agotada, revendida y llena de anuncios falsos: la cámara viral que todos buscan y casi nadie encuentra

La Canon G7 X Mark III se ha convertido en una cámara casi imposible de comprar nueva. Agotada en varias versiones, su precio se dispara en la segunda mano mientras proliferan anuncios sospechosos y perfiles falsos que intentan aprovechar la fiebre

La cámara compacta que muchos daban por superada por el móvil vive una segunda vida. La Canon G7 X Mark III, presentada originalmente en 2019, se ha convertido en uno de los productos más buscados por los amantes de la fotografía a todos los noveles. El problema es que encontrar una unidad nueva se ha transformado casi en una persecución.

La situación llama la atención porque no se trata de una cámara recién llegada al mercado ni de una novedad técnica de última generación. Es una compacta con sensor de una pulgada, pantalla abatible, grabación en 4K, zum óptico y un formato de bolsillo que encaja muy bien con vídeos para redes sociales. Pero su éxito en 2026 no se explica solo por sus prestaciones, más bien por algo mucho más propio de la cultura digital como es la escasez, la viralidad y el deseo.

En la web oficial de Canon España, las versiones negra y plateada aparecen con un precio de 939,99 euros y figuran agotadas desde hace meses. La edición especial del 30 aniversario, con acabado grafito, rueda de control rediseñada y embalaje exclusivo, se anuncia por 949,99 euros. Sin embargo, la disponibilidad no es estable desde abril que se enviaron las primeras unidades y los usuarios que la buscan desde hace meses aseguran que aparecen de forma muy puntual y desaparecen casi al instante.

Sin rastro

«Llevo meses entrando en la web de Canon y nunca la veo disponible. Un día me llegó un aviso, entré a los pocos minutos y ya no quedaba nada», explica una usuaria que prefiere no dar su nombre. Otro comprador consultado resume la sensación con una frase muy gráfica: «No parece que esté descatalogada, pero tampoco parece que exista».

PowerShot G7 X Mark III

Ese vacío ha trasladado la demanda al mercado de segunda mano. En plataformas como Wallapop o Vinted se encuentran anuncios por encima de los mil euros para unidades usadas, cuando el precio oficial ronda los 940 euros. La versión del 30 aniversario puede llegar a cifras cercanas a los 1.500 euros en anuncios de reventa, probablemente, por ser un modelo limitado. La plateada, además, apenas aparece disponible de segunda mano, lo que ha aumentado todavía más la presión sobre quienes buscan ese acabado concreto.

No parece que esté descatalogada, pero tampoco parece que exista

La paradoja es evidente: una cámara que nueva cuesta menos de mil euros puede venderse usada por más dinero que en tienda. No por tener mejores características que sus rivales actuales, sino porque hay pocos modelos disponibles y mucha gente intentando comprarla al mismo tiempo. La lógica ya no es la de una ficha técnica, sino la de un producto agotado que ha entrado en la dinámica de las zapatillas de edición limitada, las consolas escasas o los móviles de colección.

Anuncios con precios como este deben hacer dudar a los compradores

El fenómeno se eexplica porque, aunque durante años, los teléfonos inteligentes parecían haber terminado con las compactas, el aspecto cada vez más procesado de muchas imágenes móviles ha hecho que algunos aficionados busquen una estética más natural. La G7 X Mark III ofrece una imagen diferente, un zum óptico real, una pantalla abatible para grabarse y un tamaño que permite llevarla siempre encima. No sustituye a una cámara profesional, pero sí ofrece una experiencia distinta al móvil.

TikTok, Instagram y YouTube han hecho el resto. La cámara aparece en vídeos de creadores que explican cómo conseguir ese aspecto más «de cámara», con pieles menos procesadas, fondos más naturales y una sensación de imagen más orgánica. Esa recomendación ha convertido un producto técnico en un objeto de deseo.

Estafas

El problema es que la fiebre ha abierto la puerta a los abusos. Junto a anuncios caros, también aparecen supuestas gangas entre 350 y 800 euros. En muchos casos, los perfiles tienen pocas valoraciones, fotografías genéricas, precios demasiado bajos o mensajes que intentan sacar la operación fuera de la plataforma. Ahí empieza el riesgo ya que no todos los anuncios baratos son una oportunidad; algunos son el anzuelo perfecto para una estafa.

Los precios en Wallapop alcanzan los 1.500 euros

«Vi una por 500 euros y me pareció raro porque todas estaban carísimas. El vendedor quería que pagara por Bizum y decía que así me la reservaba. Dejé de contestar», relata otro usuario. Otro asegura que encontró «la misma foto en tres anuncios distintos con perfiles diferentes». Son las clásicas señales de un precio demasiado atractivo, urgencia por cerrar la venta, negativa a usar el sistema seguro de la plataforma y excusas para evitar una entrega presencial o una videollamada mostrando el producto.

El vendedor quería que pagara por Bizum y decía que así me la reservaba

Canon, por su parte, mantiene el producto en su tienda oficial y en ocasiones pone a la venta unidades concretas, pero los usuarios que siguen la cámara aseguran que la reposición es mínima. Según relatan compradores que la han monitorizado durante los últimos meses, apenas se han detectado unidades disponibles de forma esporádica. Uno de ellos afirma que solo ha visto una oportunidad real de compra en medio año.

Algo más que una cámara

La conclusión es que esta cámara se ha convertido en algo más que una compacta. Es un caso de estudio sobre cómo internet puede resucitar un producto, agotar su disponibilidad, disparar el precio de segunda mano y crear un mercado paralelo lleno de oportunidades y trampas.

PowerShot G7 X Mark III

Quien quiera comprarla debería desconfiar de los extremos. Si el precio supera claramente el oficial, conviene valorar si realmente compensa pagar más por una cámara usada. Si el precio es demasiado bajo, hay que sospechar. Lo recomendable es comprar en canales oficiales, activar avisos de disponibilidad, no pagar nunca por fuera de la plataforma, revisar valoraciones, pedir fotos propias con fecha, comprobar número de serie si es posible y evitar cualquier operación con urgencia.