Unas vacas pastan, en una imagen de archivo

Unas vacas pastan, en una imagen de archivoUPA CyL

Qué es la lengua azul que está afectando a ovejas, cabras y vacas en Andalucía

El Gobierno andaluz costeará parte de la vacunación tras los nuevos casos en Córdoba, Jaén y Granada

La Junta de Andalucía ha recordado a los ganaderos que vacunar es la mejor forma de prevenir la lengua azul, una enfermedad vírica que afecta a rumiantes y que en las últimas semanas ha dejado casos sospechosos en Córdoba, Jaén y Granada. El Gobierno andaluz financiará el 50 % de los gastos de compra y administración de vacunas contra los serotipos 3 y 8, y seguirá distribuyendo gratuitamente las dosis frente a los serotipos 1 y 4.

El consejero de Agricultura, Ramón Fernández-Pacheco, ha defendido la vacunación como «la principal medida para proteger a las ovejas, el ganado más afectado por esta enfermedad que también pueden contraer vacas y cabras». Además, ha recomendado el uso de repelentes y desinsectantes para reducir la presencia del mosquito del género Culicoides, vector responsable de la transmisión.

La lengua azul es una enfermedad no zoonótica, es decir, que no se transmite a los seres humanos. Los animales la contraen a través de la picadura de ciertas especies de mosquito y puede provocar fiebre, inflamación de la cabeza y los párpados, lengua inflamada y oscura, lesiones en la boca, abortos y, en los casos más graves, la muerte del animal. En rebaños de leche, también puede causar una reducción significativa de la producción.

Se trata de una enfermedad de declaración obligatoria que afecta principalmente a ovinos, aunque bovinos y caprinos pueden ser portadores sin mostrar síntomas. El periodo de incubación oscila entre cinco y diez días, y la gravedad depende de la especie afectada y del serotipo del virus.

Hasta hace poco, España aplicaba una política de erradicación, pero el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha optado por un enfoque de vigilancia y control. La vacunación es ahora voluntaria, y los animales pueden moverse libremente por el territorio nacional, siempre que se notifique a la autoridad competente cualquier sospecha de la enfermedad.

La Consejería andaluza mantiene un programa de vigilancia epidemiológica para detectar casos de forma temprana. Además, las ayudas previstas para la compra y administración de vacunas se abonarán en 2026 y estarán dirigidas a las Agrupaciones de Defensa Sanitaria Ganadera (ADSG) que cumplan los requisitos.

En cuanto a las compensaciones por daños, la Junta cuenta con un presupuesto de 7,2 millones de euros, cofinanciado por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader). Estas ayudas se destinarán a explotaciones de ovino que hayan perdido al menos el 30 % de su potencial productivo a causa de la enfermedad, que en 2024 provocó la muerte de numerosos animales y la imposibilidad de reponer ejemplares.

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