Cómo se salvó la fauna del Zambeze
Rhodes consiguió para el Imperio Británico las colonias que se conocieron como Rhodesia del Norte y del Sur. Un territorio unas ocho veces más grande que las islas británicas
Roque Armada en la Presa Kariba
Algunos lectores de El Debate probablemente conozcan un país llamado Zimbabwe en el cono sur de África. Especialmente si ya peinan canas, lo recordaran por su nombre mientras perteneció al Imperio Británico, que fue Rhodesia del Sur hasta 1980.
Como la mayoría de los lectores de este periódico no son cazadores, voy a explicar como la caza deportiva salvó la fauna de este país que estaba totalmente esquilmada al final de la guerra de independencia. Toda la fauna que había en la orilla sur del Zambeze, acabó hecha chuletas en los 15 años que duró esa cruenta guerra civil. Pero me estoy adelantando empecemos por el principio.
¿Quién fue John Cecil Rhodes?
Este inglés nacido en Stratford en 1853, emigró a Sudáfrica, donde hizo una de las mayores fortunas del Imperio Británico. Principalmente, gracias a los diamantes de la mina de Kimberley en Sudáfrica, que fue la más productiva de la historia.
Cecil Rhodes Fundador de Rhodesia
Llegó a primer ministro de la Colonia del Cabo en 1890 y su sueño siempre fue expandir sus fronteras hacia el Norte. El problema es que al norte del Zambeze vivía una de las tribus más belicosas, probablemente el mejor ejército de Africa, los Matabeles. No obstante, gracias a la superioridad de sus armas, su «llanada columna de pioneros» venció en 1893 al último de los reyes Matabeles, de nombre Lobengula. Consiguió para el Imperio Británico las colonias que se conocieron como Rhodesia del Norte y del Sur. Un territorio unas ocho veces más grande que las islas británicas. Rhodes no pudo disfrutar mucho del Imperio que habia creado, pues de salud delicada murió en 1902 con solo 48 años de Edad.
Rhodesia en el Imperio Británico
Durante 70 años ambas Rhodesias formaron parte del Imperio siendo uno de los mayores productores de carne, tabaco, maíz y zinc del mundo. Así siguió bajo la Pax británica hasta que llegaron la mayoría de las descolonizaciones fomentadas por la ONU en la década de 1960. Rhodesia del Norte se independizó con el nombre de Zambia en 1963 bajo un presidente de nombre Kenneth Kuanda, en un régimen totalmente comunista apoyado por la URSS.
Sin embargo, Rhodesia del Sur se declaró unilateralmente una República independiente bajo gobierno blanco, que fue muy criticado por Inglaterra, EE.UU. y el resto del mundo.
La triste e incomprendida «Guerra del Bush»
Miles de terroristas cruzaban la frontera del río Zambeze atacando las granjas aisladas de los blancos. Era una guerra de terror, donde buscaban salir en los medios. Por ello cometieron actos despiadados especialmente con las mujeres y niños rhodesianos.
Las guerrillas comunistas eran incapaces de enfrentarse a las entrenadas fuerzas especiales rhodesianas, probablemente las más efectivas del mundo en combate en selva. Los Selous Scouts, la Rhodesian Light Infantery y el SAS desgraciadamente solían llegar tarde a las llamadas de socorro de las granjas aisladas donde vivian sus mujeres y sus hijos. Cuando llegaban encontraban lo peor.
Mientras, las guerrillas comunistas se retiraban al área del Zambeze y cruzándolo se ponían a salvo en Zambia. Esta guerra duró 15 años hasta 1980. Criticada y sin ayuda británica por el primer ministro laborista Harold Wilson. Luchaban con todo el mundo en contra de Rhodesia y sus familias eran masacradas mientras ellos luchaban en un territorio de selva cerrada. Cansados al final, Rhodesia se rindió. Aceptó el voto de la población de color y nació un nuevo país llamado Zimbabwe. Su nuevo presidente Robert Mugabe se mantuvo tres décadas en el poder y creó uno de los regimenes más dictatoriales y corruptos de la tierra.
Que pasó con la fauna del valle del Zambeze
Durante 15 años que duro la guerra, la fauna de ambas orillas del Zambeze fue totalmente aniquilada. Todo antílope, búfalo o elefante, fuera hembra, joven o cría, era convertido en chuletas o calderetas para alimentar a las guerrillas comunistas. Lo que fue uno de los mayores santuarios y paraísos de la fauna durante la epoca británica quedó esquilmado y su fauna prácticamente desapareció.
Y entonces llego en proyecto CAMPFIRE
Sobre 1989, Zimbabwe ya era una república parlamentaria bajo un gobierno de color. El valle del río Zambeze ya estaba tranquilo, pero su fauna había sido esquilmada y las tribus que lo habitaban vivían de la pesca y de algo de furtiveo de carne de lo poco que quedaba. Se creó un proyecto denominado CAMPFIRE, en inglés Comunal Areas Management Programme for Indigenous Resources. Bajo este proyecto, los ingresos por cuotas de caza revertían directamente en las tribus locales. La carne también y una vez que se despellejaba un trofeo se avisaba por radio y en el acto se presentaban unas furgonetas de locales que provechaban hasta el último kilo de carne. Lo único que se llevaba un cazador deportivo eran los colmillos y las pieles de los trofeos que cobraba.
Roque Armada en las Cataratas Victoria
El proyecto fue apoyado por EE.UU. y ha supuesto una importante entrada de fondos por los trofeos cobrados deportivamente en las comunidades que poblaban, las orillas del Río Zambeze y la gigantesca presa Kariba que separa Zimbabwe de Zambia. Afecta a unos dos millones de personas y protege unos 50.000 Kilómetros cuadrados, equivalentes a unos cinco millones de Hectareas. Concedió áreas a unos 25 operadores de safaris de caza y a unos diez de safaris fotográficos. Desde el lago Kariba al Este a las Cataratas Victoria en el Oeste del país, la fauna salvaje se ha recuperado de un modo increíble.
Y lo puedo decir personalmente porque he estado cazando un par de veces en esas áreas que, hoy son paraísos de la caza mayor. Una vez más la caza deportiva y sus ingresos ha salvado a muchas especies de la extinción y acabar hecha chuletas en una caldereta. Y el furtivismo quedó parado totalmente siendo las propias tribus locales las que se convirtieron en los mejores defensores de la fauna. De nuevo la «gallina de los huevos de oro» cayó sobre una zona pobre y deprimida gracias a la caza deportiva.
- Roque Armada es director de Armada Expediciones y de las Escuelas de Tiro de Trofeo e Iberalia TV