Una mujer recoge grelos
La Asociación de Familias y Mujeres rurales reivindican en la ONU las claves para avanzar en derechos
Afammer plantea soluciones para superar las barreras que enfrenta este colectivo en su actividad profesional
La Asociación de Familias y Mujeres del Medio Rural (Afammer) happresentando en la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (70CSW) celebrada en la sede de la ONU en Nueva York un decálogo de diez medidas clave para avanzar en el liderazgo y los derechos de las mujeres rurales.
«Las mujeres rurales están liderando el cambio en sus territorios, pero la igualdad no será real mientras el lugar donde vive determine su acceso a la justicia y a los servicios públicos», ha subrayado Carmen Quintanilla, presidenta nacional de Afammer.
La organización, que cuenta con Estatus Consultivo Especial en Naciones Unidas, ha vuelto a dar voz a las mujeres rurales de España y de toda la comunidad internacional con un evento paralelo que ha reunido a expertas y representantes de organizaciones de España, Latinoamérica y Asia, con el objetivo de abordar los avances y los desafíos que enfrentan las mujeres rurales a nivel global.
Carmen Quintanilla ha inaugurado el espacio 'Liderazgo rural femenino: hacia una justicia de género en las zonas rurales' junto a la delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, Carmen Martínez Perza. La encargada de clausurar el acto ha sido Ana María Alonso, embajadora en Misión Especial Política Exterior Feminista del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España.
El panel de discusión han contado con las ponencias de Lucila García Méndez, directora General de ClosingGap; Luz Maclovia Haro, secretaria ejecutivo de la Red de Mujeres Rurales de América Latina y El Caribe (RedLAC); Lorena Argentina Medina, coordinadora de Igualdad de Género en la Universidad Autónoma de Coahuila en México y Merly Barlaan, vicepresidenta y directora de las Oficinas de Relaciones con las Naciones Unidas de la WFWPI.
Afammer destaca su interés en garantizar el acceso efectivo a la justicia para todas las mujeres y niñas rurales; impulsar el liderazgo y la participación de las mujeres rurales en la toma de decisiones; reducir las desigualdades de género en los sistemas agroalimentarios; garantizar el acceso de las mujeres rurales a la propiedad de la tierra y a los recursos productivos; reducir la brecha digital de género en las zonas rurales; poner a las mujeres rurales en el centro de la transición ecológica; reconocer y redistribuir los cuidados para avanzar hacia la corresponsabilidad; erradicar todas las formas de violencia que se ejercen contra las mujeres; promover la educación en igualdad y combatir los discursos que cuestionan los derechos de las mujeres y asegurar una vejez activa y saludable para las mujeres rurales de mayor edad.
Estas líneas de acción que forman el decálogo propuesto por Afammer se enfrentan a barreras con las que se topan las mujeres rurales, como el acceso desigual a recursos públicos, formación, justicia y participación en la toma de decisiones.