Hongo de la pyricularia en cultivo de arroz
La tormenta perfecta de costes dejará el arroz bomba más caro de la historia
Los agricultores apuntan a un ascenso global 7 % en sus insumos
Los agricultores ya prevén la siembra de arroz bomba más cara de siempre. El cúmulo de circunstancias que levanta los precios en el campo se suma a las cuestiones coyunturales que sacuden a una variedad única en España, el arroz bomba.
El cultivo que se localiza en la Comunidad Valenciana sufre desde hace años una erosión en su producción con motivo del hongo de la Pyricularia oryzae. La enfermedad se ha contenido tradicionalmente con la aplicación de Triciclazol; sin embargo, el producto fue prohibido por la Unión Europea (UE) y no hay alternativa para los agrarios.
La cuestión, que ya se ha convertido en estratégica, añade el mordisco a la rentabilidad provocado por el complejo contexto geopolítico y el efecto de las políticas de la UE. AVA-Asaja indica que los arroceros del parque natural de la Albufera afrontarán un sobrecoste de 3 millones de euros respecto a la campaña anterior por encarecimiento del gasóleo, los fertilizantes, las semillas y la mano de obra.
La asociación cifra en un 7 % el aumento global de los costes de producción. En el caso de los fertilizantes, la urea ha pasado de 350-400 euros por tonelada a 850-900 euros, con un incremento medio superior al 33 %. Este alza responde tanto a las consecuencias de la guerra en Irán como a la decisión de la UE de imponer un arancel a los fertilizantes de Rusia y Bielorrusia, proveedores de referencia para el bloque, como represalia a la invasión de Ucrania.
Los fertilizantes añaden el efecto del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM), una medida que pone un precio al carbono emitido durante la producción de mercancías para lastrar a las industrias emisoras de gases de efecto invernadero que trasladan su infraestructura fuera de la UE para huir de la burocracia europea y que, por tanto, hace crecer el precio para los agrarios.
El gasóleo agrícola se ha encarecido notablemente desde el inicio del conflicto en Oriente Medio, llegando a duplicarse en algunos casos, lo que eleva el coste diario de las labores.
Esta subida de costes coincide con un descenso del 30 % en los precios en origen y una caída media del 20 % en la producción, indican en AVA-Asaja, que advierten que variedades tradicionales como Bomba, Albufera o J-Sendra, pueden sufrir descensos de hasta el 80% debido a la falta de soluciones fitosanitarias eficaces.