Cerezas dañadas por el exceso de lluvias en Extremadura

Cerezas dañadas por el exceso de lluvias en ExtremaduraEuropa Press

El agua revienta las cerezas más valiosas de Extremadura: pérdidas de al menos 30 millones de euros

Los productores señalan la afectación en la calidad de unas 15.000 toneladas de cereza, alrededor del 50 % de las variedades tempranas, las de mayor cotización

El avance de la primavera y último mes, cuando el calor comienza a apretar y las lluvias a aflojar, trasladan directamente la mente del consumidor a uno de los grandes frutos de la agricultura nacional, las cerezas.

El florecer de los cerezos, convertido ya en una atracción turística en sí misma, advierte de la inminente recolección y posterior entrada en comercialización de una producción en la que España es una referencia internacional.

El desarrollo de la estación perfilaba una situación ideal para los cerezos tanto en Aragón como en Extremadura, regiones que acaparan más del 70 % de la producción de cerezas de España; sin embargo, la persistencia de agua en la comunidad extremeña, donde desde el 23 de abril 149,2 litros de agua m² han empapado las comarcas del norte de Cáceres, destrozan buena parte de la cosecha en Extremadura.

La coincidencia de eventos adversos en los campos de la conocida como tierra de conquistadores ha reventado la cereza, especialmente en la zona norte de la región. El agua y el calor ha hecho estallar el fruto de las variedades más tempranas, que son al mismo tiempo las que alcanzan mayor cotización.

«Toda la producción de variedades tempranas y de media estación que están por debajo de los 700 metros de altitud están afectadas, una por rajado y otras por podredumbre que van a impedir su comercialización. Por encima de los 700 metros son las variedades tempranas las más afectadas», apunta la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos.

La delegación autonómica de la organización profesional cifra la afectación en la calidad de unas 15.000 toneladas de cereza, alrededor del 50 % de las variedades tempranas, y precisan que, aunque el resto no esté afectado por el rajado, también presenta daños y sufre pérdida de cotización por este motivo.

Luis Cortés, coordinador estatal de Unión de Uniones, ha indicado en rueda de prensa que el golpe estimado de manera inicial es, siempre y cuando no llueva más antes de la comercialización, de no menos de 30 millones de euros.

«Tenemos una comarca en el norte de Extremadura que vive casi exclusivamente de las cerezas y en la que vemos que ha habido dos años consecutivos que se han aprobado las ayudas específicas. Este año vamos a volver a tener que hacerlo porque el seguro es una auténtica calamidad», señaló Cortés, que denuncia las deficiencias del seguro de la cereza al considerar que deja desprotegido a los damnificados, por lo que la mayoría de productores han optado por dejar de asegurar.

La Unión Extremadura ahonda en que apenas el 11% de la producción está asegurada. «Con las normas de aseguramiento, las pérdidas producidas no van a ser indemnizadas en la mayoría de los casos», precisan.

Cortés reclama una reunión urgente con la Consejería de Agricultura de la Junta de Extremadura para hacer una valoración oficial de daños y así estudiar las líneas de ayudas a los productores afectados: «Hay que hacer una valoración de este daño para indemnizar a los productores afectados por la negligencia de las Administraciones a la hora de confeccionar un seguro que sea efectivo a un precio competitivo», lamentó.

La Unión de Extremadura exige al consejero de Agricultura, Juan José García, la activación de los mecanismos dentro de Enesa (Entidad Estatal de Seguros Agrarios) para que se mejore este seguro y tenga «coberturas reales a precios asequibles». «Está en juego la viabilidad de miles de explotaciones de cerezos del norte de la región», destacan los agricultores.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas