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Las grandes bazas de Marruecos para ejercer competencia desleal y hundir la agricultura española

Pimientos, tomates, arándanos, frambuesas o judías son algunos de los casos más reclamados por los agrarios nacionales

La invasión perpetrada por Marruecos en Ceuta ha dinamitado un conflicto en la sociedad española que sitúa al vecino del sur en el foco del conflicto, pese a las complejas interpretaciones y explicaciones que retumban desde el Gobierno de Pedro Sánchez.

La entrada ilegal de decenas de miles de personas que tuvo lugar entre el 30 y el 31 de julio ha desbocado la crispación ciudadana , que siente este asalto como una amenaza a la soberanía española sobre las dos ciudades autónomas localizadas geográficamente en el continente africano.

La acción, tal y como han reivindicado los españoles en las calles con manifestaciones multitudinarias, se ha recibido como un ataque orquestado en la guerra híbrida de Marruecos contra España, conflicto del que advierten desde hace años desde otro plano los agricultores situados al norte del Estrecho de Gibraltar.

Los agrarios alertan con insistencia en los últimos tiempos del daño que sufren por la competencia desleal de Marruecos. Los productores de frutas, hortalizas y legumbres colocan la importación masiva de alimentos de Marruecos como uno de los principales obstáculos a su actividad, ya que estos alimentos dan bajo una normativa laboral y de aplicación de fitosanitarios más permisiva que permite alcanzar precios unitarios imposibles de afrontar con los estándares europeos.

Un coste de mano de obra considerablemente inferior al marcado por ley en la UE y el empleo de materias activas prohibidas en suelo europeo deja un valor de producción favorable a los intereses de Marruecos.

La queja en el campo español señala que, debido a la entrada desbocada de productos agroalimentarios de Marruecos, los productores europeos –asfixiados por el hundimiento de precios– pierden valor en sus producciones hasta el punto de dejar de ser rentables.

Los datos del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa proporcionados a través de DataComex muestran la incidencia de estas compras en algunas producciones en las que España, a medida que ha levantado las importaciones desde Marruecos, pierde presencia en sus principales destinos.

Pimientos, tomates, arándanos, frambuesas o judías son algunos de los casos más reclamados por los agrarios españoles. Según DataComex, la importación de frutas y hortalizas de Marruecos aumenta un año tras otro, con un valor total en lo que va de 2026 (de enero a junio) de 970,46 millones de euros, por los 919,81 millones de euros de 2025 y los 697,38 millones de euros de 2024.

La cifra se reparte en 626,37 millones de importaciones en frutas y 344,10 millones en hortalizas y legumbres. Las fruta por las que España ha pagado más dinero a Marruecos es el arándano, con un gasto de 282,10 millones de euros en los primeros seis meses de 2026, frente a los 233,84 millones de 2025 y los 164,85 millones de euros de 2024.

Este incremento también se da en las frambuesas, por un valor de 206,13 millones de euros en solo seis meses, notablemente por encima de los 182,92 millones de euros 2025.

La avalancha agroalimentaria de Marruecos encuentra en el pimiento otro producto cada vez más arrinconado en las producciones nacionales. En el primer semestre del año ya se han importado 102,71 millones de euros de pimiento desde el país magrebí, por los 79,86 millones de euros que se compraron en la misma referencia para 2025. En volumen, el avance va de las 66.317,52 toneladas de 2025 a las 79.014,19 importadas de enero a junio de 2026.

Uno de los casos más paradigmáticos para evidenciar la tendencia en el 'robo' del vecino del sur a España es el del tomate. En los primeros seis meses de 2026, España importó 92,40 millones de euros de tomate de Marruecos, para dejar atrás ampliamente los 78,63 millones de euros de 2025 e incluso duplicar los 42,39 millones de euros correspondientes a 2024. El volumen total importado en lo que va de año es de 50.112,83 toneladas, por las 46.742,46 de enero a junio de 2025.

El acelerón del tomate de Marruecos le convierte en el segundo proveedor en la UE, solo por detrás de Países Bajos. La sombra de la competencia desleal marroquí aparece tras este logro. Los agrarios denuncia que, bajo el amparo de la UE y del Gobierno de España, Marruecos ha multiplicado su peso como proveedor de tomate para el viejo continente. Según los datos ofrecidos por Comtrade, la División de Estadística de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Marruecos ha levantado sus exportaciones un 34,81 % desde 2016, de las 524.907 toneladas vendidas entonces a las 707.621 comercializadas al mundo en 2025: mientas, las ventas de tomate de España al exterior han caído un 36,16 % entre 2016 y 2025, de 910.663 toneladas a 581.361 toneladas.

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