Trabajos con tractor en el campo

Trabajos con tractor en el campoEuropa Press

El falso acuerdo para la PAC que Planas vende como «un milagro» recortaría 72 euros por hectárea en España

«Los ministros han acordado las reglas del juego, pero no cuántas fichas habrá ni quién se las lleva», critican los agricultores

La discusión sobre los fondos que destinará la Unión Europea (UE) a la Política Agraria Común (PAC) durante el período 2028-2034 sigue completamente abierta.

Después de más de 12 horas de negociación en la reunión de ministros de Agricultura celebrada el pasado 26 de octubre en Luxemburgo, los Veintisiete solo acordaron las orientaciones políticas y normativas de la herramienta que sirve como apoyo fundamental para los agrarios europeos desde hace décadas.

La principal conclusión obtenida –y calificada por Luis Planas, ministro de Agricultura de España, como «un milagro»– únicamente sirve como base para negociar las normas de la política. No hay nada cerrado en las cifras del presupuesto ni sobre cómo se repartirán las ayudas. Eso sí, se da por hecha la disolución de la actual estructura de dos pilares (compuesta por el Fondo Europeo de Garantía Agrícola y el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural), que se fusionaría en una estructura dentro de los planes nacionales y regionales de asociación, junto a la cohesión, la pesca o la migración.

La cifra planteada por el Consejo, que todavía tendrá que decidirse en las conversaciones sobre el Marco Financiero Plurianual (MFP) 2028-2034 que se producirán durante el próximo año, es de 300.000 millones de euros, por lo que lejos de atender a las exigencias del campo recortan el presupuesto actual de 387.000 millones de euros.

«En Bruselas, sigue vigente una máxima básica de toda negociación comunitaria: 'Nada está cerrado hasta que todo está cerrad. Mientras no se conozca la financiación definitiva de la futura PAC, es imposible valorar el verdadero impacto de la reforma sobre las explotaciones agrarias europeas", precisan desde Asaja.

Según los cálculos de Farm Europe, la propuesta presupuestaria que hay sobre la mesa se traduciría en una reducción significativa de la renta agraria en toda la UE. «La pérdida media alcanzaría los 94 euros por hectárea en la UE en 2035, mientras que en España la reducción sería de 72 euros por hectárea, una cifra especialmente preocupante para la rentabilidad de miles de explotaciones», señalan.

El Consejo de la UE incide en que la futura PAC busca reforzar «la resiliencia y la competitividad del sector agrícola de la UE y responder a los retos futuros»; sin embargo, desde las tierras consideran que los pasos recientemente anunciados no permite conocer todavía cuánto recibirán los agricultores y ganaderos.

«Los ministros han acordado las reglas del juego, pero no cuántas fichas habrá ni quién se las lleva. Una PAC recortada, diluida en un fondo único y sin límites efectivos a los grandes perceptores de ayudas ( en muchos casos corporaciones y fondos buitre) no garantizan el futuro de la agricultura profesional. Pedimos al Gobierno firmeza en el presupuesto y al Parlamento Europeo que no ceda en el reparto justo», secretario general de COAG, Andrés Góngora.

COAG alerta de que que el blindaje propuesto de unos 300.000 millones de euros para la ayuda a la renta y las crisis supone un recorte de más del 20 % en términos nominales frente a los cerca de 387.000 millones del periodo actual, y mucho mayor en términos reales. Además, la propuesta de la Presidencia irlandesa para el MFP reduce un 30 % la reserva de crisis.

«El acuerdo es un paso procedimental necesario, pero no despeja las dos incógnitas que deciden el futuro del modelo de agricultura profesional y social: el presupuesto y el reparto de las ayudas. Ambas siguen en la negociación del MFP», apuntan en la organización profesional agraria, donde recalcan la necesidad de una PAC con dotación propia, sin cofinanciación nacional obligatoria de la ayuda a la renta y con una reserva de crisis reforzada, no recortada.

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