El astronauta de la ESA, Pablo Álvarez, visita el Centro Europeo de Astronomía Espacial (ESAC)
Pablo Álvarez relata la dureza de su formación como astronauta: «Hay compañeros a los que se les han caído las uñas»
Tras haber obtenido la certificación básica en su último entrenamiento, está previsto que en 2025 continúe con su preparación previa a la asignación con actividades clave como el entrenamiento en robótica en Canadá
El astronauta español Pablo Álvarez ha vuelto a España tras haber superado el duro entrenamiento en Houston, donde ha conseguido la certificación básica de Actividades Extravehiculares en el Laboratorio de Flotabilidad Neutral (NBL).Este martes, en un encuentro con medios en el Centro Europeo de Astronomía Espacial (ESAC) en Villanueva de la Cañada (Madrid) ha relatado la dureza de los entrenamientos que ha recibido durante su formación en estos últimos meses.
«Hay compañeros a los que se les han caído las uñas, hemos tenido moratones... Es muy muy duro», ha asegurado este martes Álvarez. En noviembre de 2022, el español fue seleccionado como candidato a astronauta de la ESA. Comenzó su programa de formación básica de un año en abril de 2023.
«El entrenamiento básico que finalicé en abril incluye un montón de asignaturas y habilidades variadas para ponernos todos al mismo nivel. Yo soy ingeniero pero también tenemos un médico, una astrofísica o un neurocientífico», ha explicado.
Asimismo, ha destacado que ha tenido que aprender desde biología a astronomía e incluso ruso. «Es la formación más variada a la que me he enfrentado en mi vida. Estoy preparado para que se me asigne una misión pero la formación de un astronauta no acaba nunca», ha afirmado.
Un duro entrenamiento en Houston
Tras haber obtenido la certificación básica en su último entrenamiento, está previsto que en 2025 continúe con su preparación previa a la asignación con actividades clave como el entrenamiento en robótica en Canadá. Estas serían el entrenamiento Eurocom (en conjunto con la misión de Sophie Adenot) o el entrenamiento en pilotaje de aeronaves.
Intervención del astronauta español, Pablo Álvarez, durante el encuentro de medios en el Centro Europeo de Astronomía Espacial
En Houston, Pablo Álvarez ha señalado que ha recibido un entrenamiento en sistemas de la Estación Espacial Internacional o procedimientos de emergencias y las tareas cotidianas que tienen que realizar en el espacio: «También entrenamiento para conocer al dedillo el traje espacial, cada sensor, cada sistema, porque en cualquier momento te puede dar un error y saber lo que está pasando en tu traje te puede salvar la vida en el futuro».
Asimismo, Álvarez ha recibido en la «gigantesca» piscina que tiene la NASA, donde ha realizado nueve entrenamientos de seis horas cada uno, lo que, en sus palabras, ha sido «lo más difícil y a la vez lo más apasionante de todo el entrenamiento» que ha recibido hasta ahora.
«Es muy duro tanto física como mentalmente durante las seis horas que dura el entrenamiento. Los trajes están presurizados, lo que crea una presión en los guantes y, con las siete capas que tiene el traje, cualquier movimiento es muy duro y hacerlo durante seis horas tiene consecuencias. Hay compañeros a los que se les han caído las uñas, es muy muy duro», ha recordado.
«Estamos preparados para todo»
En su intervención, Pablo Álvarez ha mencionado que han tenido entrenamiento de supervivencia para que cuando salgan a una misión espacial todo esté previsto. «Estamos preparados para todo», ha aseverado.
Con el objetivo de practicar algunas habilidades que puedan ser útiles en la Estación Espacial Internacional, el astronauta ha realizado dos vuelos parabólicos, en los que ha sentido una sensación «casi mágica, como si se apagaran las leyes de la física»: «Te encuentras flotando».
El astronauta de carrera de la ESA, Pablo Álvarez, visita el Centro Europeo de Astronomía Espacial (ESAC)
«En el espacio no hay médicos, todos tenemos que ser médicos. No hay fontaneros, tenemos que ser todos fontaneros. Por ese motivo el entrenamiento es tan variado», ha proseguido.
Asimismo, ha puntualizado que en el espacio, como se pierde «mucha masa muscular y mucha masa ósea», tendrán que realizar dos horas de ejercicio ya que «es la única forma de minimizar esa pérdida». No obstante, los astronautas pueden llegar a perder en seis meses un 20 por ciento de masa muscular o masa ósea.
«Si te lesionas ahí arriba y no puedes hacer deporte durante más de dos semanas se empieza a incrementar exponencialmente la pérdida de masa ósea y masa muscular, algo que puede poner en riesgo tu salud», ha advertido Álvarez.
Para el astronauta español, las Actividades Extravehiculares han sido «la parte más difícil y más bonita». «Me quedo con la sensación de meterme en el traje por primera vez, es una sensación de orgullo. Es tremendamente incómodo, pesado y se hace difícil de manejar», ha comentado.