La tripulación de Artemis II posa frente a un simulador de Orión en el Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston.
Ciencia
El motivo por el que los astronautas que irán a la Luna están haciendo cuarentena
Esta etapa arranca habitualmente unas dos semanas antes del lanzamiento con el fin de minimizar riesgos sanitarios
En caso de que la fecha de la misión se vea modificada, los tripulantes tienen la opción de suspender momentáneamente la cuarentena y retomarla 14 días antes del nuevo lanzamiento
Los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, de la NASA, junto al canadiense Jeremy Hansen, miembro de la Agencia Espacial Canadiense (CSA), comenzaron en los últimos días un periodo de aislamiento para evitar contagios que pudieran comprometer su próxima misión. Esta etapa, conocida como programa de estabilización de la salud, arranca habitualmente unas dos semanas antes del lanzamiento con el fin de minimizar riesgos sanitarios. Aunque aún no hay una fecha oficial de despegue, este proceso se adelanta para conservar la flexibilidad del calendario ante posibles ventanas de lanzamiento previstas para febrero.
En función del desarrollo de las pruebas en curso y otras condiciones operativas, la agencia podría ajustar la fecha del despegue. En caso de que la fecha de la misión se vea modificada, los tripulantes tienen la opción de suspender momentáneamente la cuarentena y retomarla 14 días antes del nuevo lanzamiento.
El confinamiento de la tripulación ha comenzado en Houston. Si los preparativos avanzan según lo previsto, y se mantiene la previsión de despegue para el mes próximo, los astronautas se trasladarán al Centro Espacial Kennedy, en Florida, aproximadamente seis días antes del despegue. Allí se alojarán en las instalaciones del Edificio de Operaciones y Verificación Neil A. Armstrong.
Durante esta etapa de aislamiento, los astronautas podrán mantener contacto con familiares, amigos y miembros del equipo que cumplan con los protocolos sanitarios establecidos, mientras que evitarán espacios públicos, utilizarán mascarillas y observarán medidas de distanciamiento físico. A la par, seguirán adelante con sus entrenamientos, que incluyen ensayos de misión y chequeos médicos.
Mientras tanto, en el Centro Espacial Kennedy prosiguen los trabajos técnicos con el cohete SLS (Sistema de Lanzamiento Espacial) y la nave Orión, así como con los sistemas de soporte en tierra. Las comprobaciones mecánicas, las líneas de propulsión criogénica y los motores del cohete ya han sido verificadas. Con vistas a nuevas tareas de mantenimiento, el sábado 24 de enero se procederá a despejar la Plataforma de Lanzamiento 39B de personal no esencial.
Por otro lado, en la costa del Pacífico, los equipos de recuperación de la NASA, en colaboración con el Departamento de Guerra de Estados Unidos, están llevando a cabo un último entrenamiento en el mar, una maniobra conocida como «entrenamiento justo a tiempo». Esta fase prepara a los especialistas que participarán en la recuperación de la cápsula Orión y de los astronautas tras el amerizaje. Está previsto que se dirijan al lugar del aterrizaje en los días inmediatamente posteriores al lanzamiento.
La misión Artemis II, de una duración aproximada de diez días, será la primera con tripulación dentro del programa Artemis de la NASA. El objetivo principal es validar los sistemas y componentes necesarios para futuras expediciones más complejas en torno a la Luna. Esta iniciativa forma parte de la estrategia de exploración que busca generar avances científicos, beneficios económicos y dar pasos firmes hacia la futura llegada del ser humano a Marte.