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Eclipse solarEFE

Ciencia

Un divulgador científico explica cómo prepararse para el eclipse solar en España: «No hace falta un máster»

Durante la franja de totalidad, el cielo se oscurecerá, descenderá la temperatura, cambiará el viento y las aves volverán a sus refugios

El próximo 12 de agosto, durante un minuto y medio, el día se convertirá en noche en una franja de la Península Ibérica: un eclipse total de Sol trascenderá lo astronómico para convertirse en un acontecimiento social y una vivencia colectiva que «merecerá la pena» y que millones de personas podrán compartir simplemente situándose en el lugar adecuado.

Vivirlo con seguridad exige preparación e información rigurosa y, en ese proceso, juegan un papel clave los medios de comunicación, que no sólo deben explicar el fenómeno y difundir las recomendaciones oficiales, sino hacer «proselitismo» y animar a la ciudadanía a no perdérselo, según asevera en una entrevista con EFE el astrofísico y divulgador científico Javier Armentia.

Desde el ámbito institucional, la directora de Cultura Científica de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), Rosa Capeáns, coincide en esa responsabilidad compartida. La organización del denominado 'trío de eclipses' combina, explica a EFE, «ilusión, pero también responsabilidad y, sobre todo, mucha coordinación».

Fenómeno científico... y social

Un eclipse total se produce cuando la luna oculta por completo el disco solar, lo que provoca una disminución de la luz y un descenso de la temperatura en la zona de la Tierra donde se proyecta la sombra.

La denominada franja de totalidad es el área desde la que el eclipse se observará como total. En el caso del 12 de agosto cruzará España de oeste a este, en un recorrido que irá desde La Coruña hasta Valencia y Baleares.

El fenómeno, para el que «no hace falta un curso especializado ni un máster de eclipses para entenderlo» porque «nos lo contaron cuando éramos críos», afirma Armentia, lo podrán observar millones de personas.

En la franja de totalidad, el cielo se oscurecerá, descenderá la temperatura, cambiará el viento y las aves volverán a sus refugios. «Es tan evidente que es un regalo», resume.

Esa dimensión colectiva obliga, sin embargo, a anticiparse y planificar. Existe incertidumbre sobre el volumen de desplazamientos que se pueden producir, especialmente en un mes vacacional, hacia los puntos con mejores condiciones de observación, pero la experiencia internacional apunta a posibles aglomeraciones y atascos.

Mapa de la franja en la que será visible el eclipse solar del 12 de agosto de 2026 en la penínsulaEl Tiempo

«El país ya está activado», asegura Capeáns. La comisión interministerial ha celebrado ya tres reuniones y trabaja en el diseño de planes integrales y protocolos de actuación.

Uno de los mensajes centrales será el uso de gafas especiales homologadas para observar el eclipse durante las fases parciales, con especificaciones técnicas claras que se publicarán oficialmente. Sólo durante el breve periodo de totalidad podrá retirarse la protección ocular, incide Capeáns.

En todo caso, «nadie debe frustrarse si no dispone de gafas en un momento dado», asegura, ya que el eclipse se puede disfrutar «de muchas maneras»: percibiendo la bajada de temperatura, el cambio súbito de luz, el comportamiento de los animales o la emoción colectiva.