Fundado en 1910

Sede del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO)CNIO

La denunciante por acoso del exgerente del CNIO fue despedida en noviembre de 2025 por la trama de las mordidas

A través de un comunicado compartido por el Patronato del CNIO, José Manuel Bernabé dejaba su cargo este viernes tras la petición de la ministra de Ciencia, Diana Morant

El Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) se encuentra en medio de una de las controversias más llamativas que se recuerdan en el marco científico español. Tensiones, campañas de acoso y presuntas comisiones han protagonizado el día a día de uno de los centros contra el cáncer más laureados antaño en el panorama europeo y mundial.

Las destituciones de la directora científica, María Blasco, y de la que fue su mano derecha en la gerencia, Juan Arroyo, por las presuntas irregularidades económicas que arrinconaban al centro parecían poner fin a una de las etapas más turbias que se recuerdan en la institución desde su fundación en 1998.

Para hacer olvidar esta criticada etapa llegaron Raúl Rabadán, como nuevo director científico, y José Manuel Bernabé, como gerente. Sin embargo, ni medio año después de su llegada el centro se ha visto envuelto en una nueva controversia.

A la izquierda, el exgerente del CNIO José Manuel Bernabé, junto a la ministra de Ciencia, Diana Morant u Raúl Rabadán (centro) y otros cargosEuropa Press

En este caso el gran protagonista fue Bernabé, quien se ha visto envuelto en un presunto caso de acoso laboral hacia la anterior secretaria general de la institución, Laura Muñoz. Tal como avanzó ABC, la exalto cargo presentó dicha queja por su «situación laboral y solicitud de amparo frente a posibles represalias». Asimismo, la denuncia de Muñoz se presentó tan solo un día después de que el patronato la cesase, aunque distintas fuentes destacan que esta queja podría haber tenido lugar hasta un par de semanas antes de su despido.

Tras conocerse esta información, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades dirigido por Diana Morant pidió la dimisión de Bernabé, señalando que este tipo de situaciones «no caben en el ejercicio laboral entre un gerente y una subordinada».

Una demanda que, horas después, obtenía su respuesta: renuncia inmediata. A través de un comunicado compartido por el Patronato del CNIO, José Manuel Bernabé dejaba su cargo, enturbiando aún más la imagen del centro de investigación contra el cáncer.

«El patronato, por decisión propia, celebrará una nueva reunión a la mayor brevedad posible para analizar la situación actual y el futuro del Centro», señalaba el comunicado.

Mientras tanto, la postura del equipo científico es rotunda: están hartos. A lo largo de este viernes, los trabajadores y jefes de departamentos han reiterado su defensa hacia Bernabé y hacia la propia institución: «Basta ya. Basta de cultura del miedo. Basta ya de inercias de la vieja escuela».

Muñoz, uno de los cargos cesados por las irregularidades económicas

Más allá del supuesto acoso laboral, Bernabé fue el gran protagonista del CNIO tras poner en marcha una investigación contra la presunta trama corrupta que estaba activa en la institución desde hace años. El ya exgerente entró con la intención de poner en marcha «una nueva etapa en el centro», salpicado por las teóricas tramas de corrupción protagonizadas por Blasco y Arroyo. Y es que desde que asumiera el cargo el 1 de septiembre de 2025, Bernabé ha informado a la Fiscalía de Madrid sobre la situación del centro. Algo que, según los científicos del CNIO, «tenía que continuar».

«No podemos permitirnos un paso atrás. Queremos que se limpie lo que se tenga que limpiar y que el CNIO sea noticia solo por nuestros descubrimientos científicos», señalaban.

En esta cruzada para intentar restaurar el honor de la institución, el Patronato tomó a finales de noviembre la drástica decisión de fulminar por unanimidad al vicedirector de asuntos económicos –y antiguo gerente–, Juan Arroyo, la secretaria general y denunciante de Bernabé, Laura Muñoz, y el adjunto a la gerencia, José Ignacio Fernández Vera.

Esta decisión fue tomada el pasado 25 de noviembre tras conocerse la denuncia de un exdirectivo ante la Fiscalía Anticorrupción, que se encuentra investigando el desvío de 25 millones de euros en contratos del CNIO.

En el caso de Muñoz, habría sido una de las personas de mayor confianza del anterior gerente, quien se encontraba supuestamente al mando de esta presunta trama de mordidas.