Científicos trabajando en un laboratorio diferentes virus
Ciencia
Un informe advierte de que la inversión española en ciencia depende cada vez más de Bruselas
La advertencia se recoge en un informe elaborado para la Confederación de Sociedades Científicas de España
Investigadores de la Universidad Complutense de Madrid y de la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE) han advertido de la debilidad de la inversión nacional en investigación y desarrollo (I+D) y de su elevada dependencia de los fondos europeos vinculados al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia. Según subrayan, si se excluyeran esos recursos comunitarios, la intensidad del gasto público en investigación sería similar a la de hace más de dos décadas.
La advertencia se recoge en un informe elaborado para la COSCE por especialistas del Grupo de Investigación en Economía y Política de la Innovación (GRINEI) de la Universidad Complutense. El documento analiza la financiación pública de la I+D a partir de los Presupuestos Generales del Estado y de las aportaciones procedentes de la Unión Europea. Los autores alertan de que el sistema científico español podría verse seriamente perjudicado si no aumenta la inversión nacional una vez finalicen los fondos europeos.
El estudio revisa la evolución de los presupuestos públicos destinados a investigación a lo largo del siglo XXI, con especial atención al periodo comprendido entre 2000 y 2025. En esos años se han registrado cambios significativos, marcados tanto por la llegada de recursos europeos como por las sucesivas prórrogas presupuestarias, que también influyen en la financiación científica.
Durante la presentación del informe, celebrada en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense, participaron la presidenta de la COSCE, Perla Wahnón, y la investigadora Ana Fernández Zubieta, directora de GRINEI y responsable del estudio.
Los investigadores distinguen cuatro etapas en la financiación pública de la I+D en este siglo. La primera, entre 2000 y 2009, se caracterizó por una expansión progresiva del gasto y una apuesta creciente por la investigación.
Entre 2015 y 2020, el informe describe una fase de estancamiento o «meseta» en la inversión. Finalmente, desde 2021 hasta 2025 se observa una recuperación significativa impulsada por los fondos europeos activados durante la pandemia.
No obstante, el análisis indica que sin esos recursos la intensidad del gasto apenas habría variado entre 2020 y 2024, pasando del 1,59 al 1,63 por ciento del total presupuestario, niveles similares a los de 2003 y 2004. Además, desde 2023 más de la mitad del gasto previsto en I+D procede de financiación europea.
El informe también detecta problemas de ejecución presupuestaria y señala que la inversión española sigue siendo menor que la de economías como Alemania o Estados Unidos. En 2024, el gasto por habitante se situó en el 64 por ciento de la media de la Unión Europea.
En este contexto, Fernández Zubieta resumió el diagnóstico con una expresión: «entre la apuesta europea y el estancamiento nacional».