Imagen de archivo de un eclipse solar
Ciencia
El eclipse solar más largo del siglo ya tiene fecha: un fenómeno que no se repetirá en 157 años
Este fenómeno provocará que el cielo se vuelva oscuro como si fuera de noche durante unos minutos
Los eclipses solares vuelven a estar en boca de todos. Y es que, como muchos ya sabrán, el próximo 12 de agosto se producirá un fenómeno de estas características que será visible en gran parte de España. Sin embargo, no tocará esperar mucho para vivir otro acontecimiento similar de gran relevancia.
En este sentido, está previsto que el 2 de agosto de 2027 se produzca otro eclipse solar que atraerá a millones de aficionados y curiosos por varias razones. En primer lugar, este se tratará del eclipse más largo de los últimos años, y ocurrirá sobre las 11 de la mañana, con una duración de unos de 6 minutos y medio.
Por otro lado, este eclipse provocará que el cielo se vuelva oscuro como si fuera de noche durante unos minutos. Está previsto que este curioso fenómeno no se vuelva a producir hasta dentro de 157 años, es decir, en el año 2183.
¿Desde dónde se podrá ver el eclipse?
Este fenómeno será visible desde ciertos lugares del mundo como Oriente Medio, el norte de África y algunas otras zonas de Europa. De este modo, la franja de totalidad atravesará el sur de la península cruzando por Estrecho de Gibraltar, Ceuta y Melilla y ciudades andaluzas como Cádiz, Málaga, Granada y Almería.
Por otro lado, el eclipse se apreciará parcialmente desde Madrid, con un oscurecimiento de un 70 %. Sin embargo, las mejores ciudades de España para contemplar el fenómeno serán las situadas en Álava, en el País Vasco.
Otros fenómenos visibles
Además, cabe destacar que, durante el eclipse, la oscuridad del cielo alcanzará unos niveles que permitirá observar las estrellas. Asimismo, también se producirán otros eventos astrales como las Perlas de Baily.
Este fenómeno, que ocurre justo antes y después de la fase máxima del eclipse, en la que los últimos rayos de luz del Sol atraviesan los valles y montañas del relieve irregular de la Luna, implica la creación de unos puntos brillantes alrededor del borde lunar, lo que permitiría realizar fotos históricas durante el acontecimiento.