El bioquímico Mariano Barbacid
La Academia de EE.UU. publica de nuevo el estudio de Barbacid contra el cáncer de páncreas
Aunque la versión original del artículo ya recogía algunos conflictos de intereses correspondientes a integrantes del grupo investigador, la nueva publicación amplía esa información
La revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), publicación de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, ha vuelto a incorporar a su catálogo un estudio firmado por un equipo de investigadores encabezado por Mariano Barbacid sobre avances experimentales en ratones para combatir el cáncer de páncreas. El trabajo había sido retirado previamente después de que la revista detectara la existencia de un conflicto de intereses considerado «relevante» que no había sido declarado durante el proceso de envío del artículo.
La Academia informó el pasado 27 de abril de la retirada de la investigación tras constatar que no se había facilitado toda la información relativa a posibles incompatibilidades, un requisito exigido por la publicación científica. La omisión afectaba a determinados vínculos empresariales de algunos de los autores del estudio.
Entre ellos se encontraban Mariano Barbacid y dos de las coautoras, Vasiliki Liaki y Carmen Guerra, quienes mantenían intereses económicos en Vega Oncotargets, una compañía creada con el propósito de desarrollar tratamientos dirigidos contra este tipo de tumor, considerado uno de los más agresivos y de peor pronóstico.
Aunque la versión original del artículo ya recogía algunos conflictos de intereses correspondientes a integrantes del grupo investigador, la nueva publicación amplía esa información e incorpora, entre otros aspectos, la relación de varios autores con Vega Oncotargets.
Así, el documento actualizado señala que Barbacid, Liaki y Guerra figuran como cofundadores de la citada empresa. Asimismo, especifica que Carmen Guerra posee el 5,15 % de las acciones de la sociedad, mientras que Vasiliki Liaki controla el 1,43 % del capital.
Respecto a Mariano Barbacid, la nueva declaración de intereses indica que fue titular de 750 acciones de la compañía, equivalentes al 9,77 % del total, aunque ya no mantiene esa participación.
El investigador anunció el pasado 5 de mayo que renunciaba a las acciones que conservaba en Vega Oncotargets. Además, comunicó su desvinculación de las patentes promovidas por el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), institución a la que pertenece.
Actualmente, la página web de PNAS ofrece tanto la nueva versión del estudio como una referencia al artículo retractado, que continúa accesible para consulta. De este modo, la revista mantiene disponibles ambos documentos para que pueda seguirse el proceso editorial que ha rodeado a la investigación.
En las dos versiones del trabajo, los investigadores presentan los resultados de un estudio que logró eliminar en ratones el adenocarcinoma ductal pancreático, la forma más frecuente de cáncer de páncreas. El tratamiento se basó en una combinación de tres fármacos diseñada para impedir la aparición de resistencias y que, según los autores, no provoca efectos secundarios significativos.
Tras conocerse la retirada temporal del artículo, Barbacid, miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, difundió un comunicado en el que atribuyó lo sucedido a una cuestión de carácter formal relacionada con la publicación del estudio.
Según explicó entonces, «lo cierto es que, al remitir el trabajo (...) para que se procediese a publicación, en el apartado relativo a los posibles 'conflictos de interés', se olvidó mencionar los vínculos con la empresa Vega Oncotargets, sin que existiese mala fe ni voluntad alguna de ocultación».
El científico añadió que, al haberse publicado el trabajo como contribución de un miembro de la Academia, las normas internas obligaban a corregir la omisión mediante la retractación del artículo, sin que fuese suficiente incorporar una nota aclaratoria. Esa exigencia respondía, según indicó, a «las estrictas normas» de la institución.
Como vía para resolver la situación y corregir «la omisión formal cometida», la revista ofreció a los autores la posibilidad de remitir nuevamente el trabajo mediante el sistema direct submission, el procedimiento ordinario utilizado por los investigadores que no pertenecen a la Academia.
Cuando se hizo pública la retractación, el CNIO informó de que estaba analizando el caso conforme a su código de buenas prácticas. Dicho marco establece, entre otras obligaciones, que los investigadores deben comunicar y justificar cualquier conflicto de intereses, ya sea real o potencial.
Estas incompatibilidades pueden tener naturaleza legal, ética, moral, económica, personal, académica o de cualquier otro tipo. Además, deben hacerse públicas antes de la presentación de una publicación científica o, como máximo, en el momento de su envío.