La ministra de Ciencia, Diana Morant, junto a los distintos cargos que han pasado por el CNIO en los últimos meses
Ciencia
La caótica gestión de Diana Morant en el CNIO: seis cambios en la dirección en tan solo un año y medio
La gran labor investigadora realizada desde hace casi tres décadas se ha visto dilapidada por una constante crisis que ya llega al corazón de la institución contra el cáncer
Desde que se fundara en 1998 gracias al impulso del Instituto de Salud Carlos III, el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) se consolidó como uno de los centros de referencia en el panorama internacional. Desgraciadamente, esta gran labor investigadora realizada desde hace casi tres décadas se ha visto dilapidada por una constante crisis que continúa muy lejos de solucionarse.
El último capítulo del culebrón científico del CNIO se ha podido ver esta misma semana. Raúl Rabadán, licenciado en Física y doctor por la Universidad Autónoma de Madrid, anunciaba su decisión de no asumir el cargo de director científico. La noticia no es del todo inesperada. Desde que fuera elegido el 4 de septiembre de 2025, Rabadán fue retrasando hasta julio su incorporación, fecha en la que iba a finalizar su etapa en la Universidad de Columbia en Nueva York (EE.UU.), institución en la que trabaja actualmente como catedrático Gerald and Janet Carrus.
A esto hay que sumar que la negativa de Rabadán llega en un contexto de completa crisis en la institución, con la Fiscalía Anticorrupción investigando la supuesta trama que habría derivado 25 millones de euros, al menos, de la lucha contra el cáncer.
Diana Morant y Raúl Rabadán
Ante esta situación, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades llevará al Patronato del CNIO –convocado para el próximo 8 de junio– la adopción de las medidas necesarias para garantizar que las funciones propias de la dirección científica del CNIO sigan plenamente cubiertas. A partir de este momento, está previsto que la institución contra el cáncer inicie un nuevo proceso de selección con la apertura de un concurso internacional. Sin embargo, no se trata de un trámite sencillo. En el caso de Rabadán, su proceso se abrió el 10 de abril, finalizando casi cinco meses después.
Sin estabilidad científica...
La elección del científico madrileño llegó, por su parte, siete meses después de que el Patronato cesara a María Blasco como directora científica, puesto que ocupaba desde el año 2011 tras sustituir a Mariano Barbacid. Durante casi 14 años, Blasco asumió el liderazgo científico del centro. Sin embargo, su gestión estuvo salpicada por las distintas polémicas relacionadas con supuestas concesiones al programa CNIO-Arte, acabando finalmente en su cese el 29 de enero de 2025. A pesar de ello, actualmente Blasco continúa como jefa del Grupo de Telómeros y Telomerasa en el centro.
El director interino del CNIO, Fernando Peláez
Una vez destituida, la responsabilidad recayó sobre el expresidente de la Sociedad Española de Biotecnología (SEBiot), Fernando Peláez, quien a día de hoy sigue ocupando el cargo de manera interina.
...ni económica
Al problema que persiste en la dirección científica hay que sumar la gerencia, el otro quebradero de cabeza que sufre la institución. Recordemos que el CNIO se rige por una bicefalia en la dirección, siendo una estructura polémica dividida entre una dirección científica y una gerente-administrativa.
María Blasco y Juan Arroyo
El cese de Blasco en enero de 2025 no fue el único del Patronato. El organismo destituyó de la misma manera a Juan Arroyo, presunta figura clave en la trama estudiada por la Fiscalía. Al igual que la exdirectora científica, Arroyo siguió ligado a la institución como vicedirector de Asuntos Económicos. Sin embargo, en este caso el Patronato sí decidió acordar su salida definitiva a finales del mes de noviembre.
Para acordar dicho cese entraba en juego un nuevo protagonista: José Manuel Bernabé. El sustituto de Arroyo asumió la gerencia del centro en septiembre de 2025 con la intención de limpiar la imagen de un proyecto en completa decadencia. Junto a Juan Arroyo, otros dos cargos asociados a una de las empresas de la presunta trama también fueron cesados.
José Manuel Bernabé, exgerente del CNIO
Por desgracia para Bernabé y para la estabilidad del CNIO, el 27 de febrero de 2026 se consumó su dimisión a raíz de una denuncia por un presunto caso de acoso presentada por la exsecretaria general del centro, Laura Muñoz, vinculada a Arroyo. La marcha de Bernabé agravó la crisis de la institución, con contratos sin renovar y decenas de despidos.
La apuesta del Ministerio de Ciencia y el Patronato fue Cristina Navarro Enterría como nueva gerente del centro contra el cáncer, siendo anunciada el pasado 10 de abril.
Entre noviembre de 2023 y febrero de 2026, Navarro Enterría fue subsecretaria del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, dirigido por Elma Saiz. Sorprende que dejara dicho cargo el pasado 6 de febrero, justamente cinco días después de la dimisión de Bernabé.
Imagen tomada este martes de Diana Morant durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros
En total, desde el 29 de enero de 2025 –hace 16 meses–, han pasado por la dirección científica hasta tres personas distintas y otras tres por la gerencia de la institución. Y en el centro de todo se encuentra la ministra de Ciencia, Diana Morant, quien vive desde hace mucho tiempo en una bicefalia política al intentar compaginar sus responsabilidades ministeriales en Madrid con la secretaría general de los socialistas valencianos. Una dualidad que, por mucho que la ministra ha intentado minimizar, no deja de alimentar la percepción de la pobre atención que están recibiendo tanto el CNIO como la ciencia de nuestro país.