La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, junto al nuevo director del CNIO, Raúl Rabadán
Ciencia
Qué ha llevado al CNIO a la calle: el estallido de una crisis que salpica de lleno a Diana Morant
La concentración de este jueves frente al Ministerio de Ciencia se une ya a una larga lista de reivindicaciones por parte de la plantilla de la institución contra el cáncer
Desde que estallaran los primeros escándalos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) a finales de 2024, la postura de la ministra Diana Morant se ha caracterizado por su poca consistencia. Inicialmente, la titular de Ciencia, Innovación y Universidades negó cualquier tipo de irregularidad en el centro, atribuyendo los ceses de María Blasco –entonces directora científica– y su gerente, Juan Arroyo, a un «clima incompatible con la excelencia».
Con el paso de los meses y los distintos capítulos de inestabilidad –así como presuntas corruptelas– del centro, Morant reconoció abiertamente la crisis, insistiendo en la colaboración con la justicia y en la necesidad de depurar responsabilidades.
Sin embargo, a pesar de los pobres intentos de la ministra en lavar la imagen de la institución, la realidad es que el CNIO se encuentra en su momento más frágil. Prueba de ello es la concentración que tendrá lugar este jueves frente a la sede del Ministerio de Ciencia, donde la plantilla reivindicará «una mayor implicación del ministerio» con el centro. De igual manera, los participantes entregarán una carta firmada por 195 empleados –casi la mitad de la plantilla– para cambiar una situación cada vez más delicada.
El episodio de esta semana se une a la larga lista de reivindicaciones por parte de los trabajadores. Ya en el mes de marzo, la plantilla envió una carta al Patronato expresando su «extrema preocupación» por el daño reputacional del centro tras los casos de presunta corrupción y acoso laboral. De hecho, este último forzó el cese del anterior gerente, José Manuel Bernabé, quien abandonó la gerencia a finales de febrero –siendo sustituido por Cristina Navarro Enterría este mes de abril–.
La nueva movilización de la plantilla tiene como primer trasfondo la inestabilidad interna que impera en el centro de manera prolongada. Desde hace más de un año, el CNIO vive una situación marcada por tensiones y falta de rumbo, lo que ha generado una creciente sensación de bloqueo institucional.
La ministra de Ciencia e Innovación, Diana Morant, y la exdirectora científica del CNIO, María Blasco
A esto se suma un deterioro claro del clima laboral. A lo largo de las últimas semanas, varios investigadores y jefes de unidad han relatado a El Debate problemas de distinta índole, desgaste interno y una sensación de falta de apoyo en el día a día.
Otro de los motivos clave es la falta de respuesta por parte del ministerio de Morant. Los trabajadores consideran que la crisis «no ha sido abordada con la suficiente contundencia». Por ello, en los últimos meses la plantilla ha reclamado una mayor implicación institucional para reconducir la situación. Algo que, de momento, no ha ocurrido.
Todo esto mientras la Fiscalía Anticorrupción sigue estudiando el supuesto desvío de, al menos, 25 millones de euros del presupuesto contra el cáncer.
En resumidas cuentas, la protesta de este jueves refleja una preocupación creciente por el futuro de la institución. La pérdida de prestigio, una posible futura fuga de talento o el impacto de esta crisis en proyectos científicos clave son algunas de las inquietudes manifestadas por los investigadores.
«Lo más triste, lo que más afecta, es la mala reputación que nace en el centro. Cualquier persona que no sepa los tejemanejes de aquí dentro piensa que esto es una cueva de ladrones. Lo peor es la imagen que da al exterior: que parece que aquí estamos de juerga y gastando el dinero del contribuyente», señalaba un jefe de unidad a este periódico.
Por último, la movilización responde a una estrategia concreta de presión hacia el ministerio y hacia la propia Morant: «Cuantas más personas seamos, mayor visibilidad y fuerza tendrá nuestra reivindicación».