Valle de la Luna, en el desierto de Atacama (Chile)
Ciencia
Un nuevo estudio revela cómo se formó el desierto más árido de todo el planeta
El estudio subraya además que la aridez evolucionó de forma desigual en toda la región, haciendo hincapié en la importancia de la variabilidad espacial en el desarrollo climático a largo plazo
Durante las últimas décadas, el consenso científico situó el inicio de la aridez del desierto de Atacama, situado en el norte de Chile, a principios o mediados del Mioceno (hace aproximadamente 10-20 millones de años). Utilizando un conjunto de datos novedoso y extenso, el equipo de investigación de la Universidad de Colonia (Alemania) demuestra ahora que las condiciones hiperáridas ya estaban establecidas poco después del enfriamiento global, hace aproximadamente 45 millones de años, que siguió al Óptimo Climático del Eoceno Temprano (EECO), lo que retrasa la cronología de la sequía extrema unos 20 millones de años.
El estudio, publicado en Nature Communications contó con la colaboración de colegas del Centro de Investigación Ambiental de las Universidad de Glasgow y la Universidad Goethe de Frankfurt.
«Nuestros resultados indican que el núcleo hiperárido actual del desierto de Atacama se estableció entre el Eoceno medio y tardío, como lo demuestra su actividad superficial extremadamente baja. Esto la convierte en una de las regiones secas continuas más extensas de la Tierra y nos obliga a replantearnos cómo y cuándo se desarrollan entornos tan extremos», afirma el Dr. Benedikt Ritter-Prinz, profesor del Instituto de Geología y Mineralogía de la Universidad de Colonia.
El estudio se basa en la datación por exposición a nucleidos cosmogénicos, un método que mide los isótopos raros que se forman cuando los rayos cósmicos interactúan con los minerales de la superficie terrestre. El equipo analizó clastos de cuarzo y cuantificó las concentraciones de 21Ne (y parcialmente de 10Be), que se acumulan solo mientras las rocas permanecen expuestas a los rayos cósmicos, es decir, en la superficie terrestre.
Tras analizar 135 muestras, los investigadores obtuvieron las concentraciones más altas de nucleidos cosmogénicos de 21Ne jamás registradas. Estos valores excepcionalmente elevados indican que los clastos superficiales del desierto de Atacama han permanecido prácticamente inalterados en la superficie durante decenas de millones de años.
«En las regiones más templadas, las precipitaciones impulsan la erosión y el transporte de sedimentos, remodelando constantemente el paisaje», explica el profesor Tibor Dunai.
En el norte de Chile se extiende el desierto de Atacama
Los hallazgos también proporcionan un marco revisado para comprender los mecanismos que subyacen a la aridez del desierto de Atacama. Si bien el levantamiento de los Andes y la influencia de la fría corriente de Humboldt siguen siendo importantes, el estudio sugiere que estos factores intensificaron y expandieron principalmente las condiciones secas existentes, en lugar de originarlas.
El estudio subraya además que la aridez evolucionó de forma desigual en toda la región, haciendo hincapié en la importancia de la variabilidad espacial en el desarrollo climático a largo plazo.
«Nuestros hallazgos establecen un marco climático sólido a largo plazo para una de las regiones con mayor escasez de agua del planeta. Esto es fundamental para vincular la evolución de los paisajes con la evolución y adaptación de la vida en condiciones extremas», afirma el Dr. Benedikt Ritter-Prinz.