Niña con problema auditivo
Ciencia
China desarrolla un dispositivo que permite a personas con discapacidad auditiva «comprender» sonidos
La innovación plantea un método de sustitución y reparación electrónica destinado a reconstruir la audición y aspira a superar algunas de las limitaciones asociadas a los implantes cocleares convencionales
Un grupo de investigadores de la Universidad de Nankai, ubicada en la ciudad china de Tianjin, ha desarrollado un dispositivo biónico que, de acuerdo con sus responsables, abre una nueva vía para la restauración de la audición. Sus impulsores sostienen que el sistema permite, por primera vez, que el cerebro de personas con discapacidad auditiva no solo reciba los sonidos, sino que llegue a «comprenderlos», superando así el funcionamiento de las tecnologías actuales centradas únicamente en que el paciente pueda percibirlos.
La innovación plantea un método de sustitución y reparación electrónica destinado a reconstruir la audición y aspira a superar algunas de las limitaciones asociadas a los implantes cocleares convencionales. Así lo recogió este miércoles la agencia estatal china Xinhua, que destacó el potencial de esta tecnología para ofrecer una alternativa en aquellos casos en los que los tratamientos existentes presentan importantes restricciones.
Los investigadores explican que la capacidad de oír no depende exclusivamente del oído. En ese proceso desempeña un papel esencial el nervio auditivo, encargado de trasladar las señales sonoras hasta el cerebro, una función que describen como una especie de «autopista» por la que circula la información acústica. Cuando esa conexión resulta gravemente dañada, los implantes cocleares tradicionales dejan de ser plenamente eficaces, ya que, aunque son capaces de transformar el sonido en impulsos eléctricos, necesitan que el nervio auditivo conserve su funcionalidad para completar el recorrido de esas señales hasta el cerebro.
«Si el nervio auditivo está gravemente dañado o ha desaparecido, incluso los implantes cocleares más avanzados dejan de ser eficaces», explicó Xu Wentao, responsable de la investigación desarrollada en la Facultad de Ingeniería Electrónica y Óptica de la Universidad de Nankai. El investigador añadió que precisamente esa limitación fue el punto de partida que impulsó al equipo a buscar una solución distinta.
Xu también hizo hincapié en que los implantes utilizados en la actualidad logran que el paciente pueda «oír», pero todavía presentan diferencias importantes respecto al funcionamiento del sistema auditivo natural. Según indicó, su dependencia de un reloj fijo y el reducido número de electrodos disponibles hacen que permanezcan «muy por detrás» del mecanismo biológico, especialmente cuando se trata de identificar el habla en entornos con una elevada complejidad acústica.
Frente a esas limitaciones, el nuevo sistema pretende reproducir de forma más fiel el modo en que actúa el organismo humano. El dispositivo no se limita a captar los sonidos del entorno, sino que también los filtra, los analiza y los codifica siguiendo un proceso similar al del sistema auditivo natural. Posteriormente, transmite al cerebro información dotada de significado, con el objetivo de acercarse al modo en que un nervio auditivo sano procesa los estímulos sonoros.
Los autores del estudio describen esta tecnología como una «interfaz neuromórfica» diseñada para imitar la forma en que los nervios auditivos biológicos codifican el sonido. El dispositivo reúne en un circuito neuronal artificial distintas funciones que abarcan desde la captación de las señales acústicas hasta su codificación neuronal, el procesamiento semántico y la generación de la correspondiente salida bioeléctrica.
«Nuestro objetivo no es únicamente que el sistema 'oiga', sino que realmente 'comprenda', es decir, que pueda seleccionar, procesar y transmitir información auditiva valiosa del mismo modo que lo hace un nervio natural», afirmó Xu. El investigador calificó este avance como un paso decisivo dentro del campo de la restauración auditiva, ya que, a su juicio, supone pasar de la «recuperación de la percepción» a la «reconstrucción de la función».