Vista de los trabajos en el yacimiento de La Sima del Elefante en Atapuerca, Burgos
Ciencia
El último hallazgo en Atapuerca: 24 fósiles de Homo antecessor con marcas de canibalismo
Entre los hallazgos figuran un fragmento del hueso temporal del cráneo, vértebras cervicales y lumbares, falanges de manos y pies, tres dientes, un cúbito y fragmentos de tibia, fémur y húmero
La campaña de excavaciones de 2026 en los yacimientos de Atapuerca ha permitido recuperar 24 fósiles humanos atribuidos a Homo antecessor, entre ellos restos de individuos adultos, un grupo de edad hasta ahora escasamente representado en este conjunto.
Entre los hallazgos figuran un fragmento del hueso temporal del cráneo, vértebras cervicales y lumbares, falanges de manos y pies, tres dientes, un cúbito y fragmentos de tibia, fémur y húmero. Los restos corresponden a personas de entre 27 y 30 años y permiten calcular la presencia de entre dos y seis adultos.
Andreu Ollé, investigador del proyecto, destacó la aparición de «restos pertenecientes a individuos adultos». Varios huesos muestran marcas de corte causadas durante el descarnado de los cadáveres, lo que refuerza las evidencias de canibalismo documentadas en este enclave hace unos 850.000 años.
Los dientes recuperados han permitido identificar un nuevo individuo. De este modo, el número de personas documentadas en el yacimiento se sitúa entre 12 y 15, una estimación que deberá revisarse conforme avancen los estudios. La campaña también ha aportado herramientas de piedra fabricadas con sílex, cuarcita, arenisca y cuarzo, además de restos de hiena, castor, ciervo, bóvidos, caballo y rinoceronte.
La asociación de fósiles humanos, industria lítica y fauna ofrece una imagen completa de la ocupación de Atapuerca. Ollé subrayó que pocos yacimientos pueden proporcionar en una sola campaña una veintena de fósiles humanos vinculados a herramientas y a animales consumidos por esos grupos.
Vista de los trabajos en el yacimiento de La Sima del Elefante en Atapuerca, Burgos
En Penal, los trabajos han sumado nuevas pruebas sobre la presencia humana en Europa durante el Pleistoceno inferior. En Cueva Fantasma, la excavación se concentró en los accesos, con niveles de ocupación neandertal y otros asociados a hienas. Un estrato del Pleistoceno medio, datado entre 300.000 y 350.000 años, ha proporcionado coprolitos, huesos de hiena y fósiles de oso, rinoceronte y caballo.
En Mirador se han excavado niveles neolíticos de entre 5.000 y 7.000 años, con restos de ovejas, cabras y bóvidos, instrumentos líticos, útiles de hueso y plantas carbonizadas, entre ellas bulbos y frutos silvestres. También continúan los protocolos para recuperar microrestos botánicos y analizar químicamente las cerámicas.
En la Sima del Elefante y Galería, los trabajos se centraron en niveles de unos 300.000 años. Se recuperaron cerca de 900 restos faunísticos y medio centenar de herramientas, indicios de que los grupos humanos procesaron y consumieron animales.
Gran Dolina, por su parte, aportó nuevas evidencias geológicas y paleoambientales en los niveles TD3 y TD4, además de restos de osos infantiles, juveniles y adultos que probablemente no sobrevivieron a la hibernación. El consejero Alberto Díaz Pico destacó la «capacidad de supervivencia y adaptación», vinculada a «la capacidad de ser seres sociales», y reivindicó «la familia y la tribu para superar las dificultades».