Representación artística de una estrella engullendo un planeta
Ciencia
El Sol pudo engullir una supertierra y aún conservar sus huellas en el interior, según un estudio
La investigación analiza si esa posible absorción planetaria pudo generar una «huella dactilar» química y estructural que haya sobrevivido durante miles de millones de años
Un nuevo estudio plantea que el Sol pudo haber engullido durante las primeras etapas de su historia un planeta de tipo supertierra, con una masa varias veces superior a la terrestre, y que aquel episodio habría dejado señales detectables todavía hoy en el interior de nuestra estrella.
La investigación, publicada en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, analiza si esa posible absorción planetaria pudo generar una «huella dactilar» química y estructural que haya sobrevivido durante miles de millones de años.
El profesor Mutlu Yildiz, de la Universidad de Ege, en Turquía, explicó: «Nuestro nuevo estudio sugiere que un planeta varias veces más masivo que la Tierra puede haber caído en el joven Sol y haber dejado una huella química duradera en lo profundo de su interior.»
Los investigadores utilizaron el código de evolución estelar MESA para estudiar diferentes escenarios de acreción y comparar los modelos obtenidos con observaciones heliosísmicas y con las abundancias químicas de la superficie solar.
Durante años, los modelos convencionales de evolución estelar han encontrado dificultades para reproducir simultáneamente determinadas características del Sol, entre ellas la estructura de la velocidad del sonido bajo la zona de convección, la profundidad de esa región y el acusado agotamiento de litio observado en su superficie.
«Nos interesaba saber si estos problemas podrían tener un origen común en la historia química temprana del Sol», explicó el profesor Yildiz.
Los resultados favorecen un escenario en el que el joven Sol habría absorbido una supertierra con entre cinco y diez veces la masa de nuestro planeta. Los científicos también comprobaron que un mundo de estas características podría atravesar las capas exteriores solares perdiendo relativamente poca masa.
El modelo permitiría explicar de manera simultánea distintas mediciones independientes de la estrella, incluida su baja abundancia de litio. «Pensábamos que la absorción planetaria podría afectar la estructura solar, pero no esperábamos que los cálculos convergieran en un rango de masa de supertierra tan específico», dijo el profesor Yildiz. «Ese fue uno de los resultados más interesantes del estudio».
Esta hipótesis no es del todo nueva. Una investigación anterior de Martin y Livio, publicada en 2016, ya propuso que una o varias supertierras pudieron formarse dentro de la órbita de Mercurio y desplazarse posteriormente hacia el Sol.
«Los trabajos anteriores proponían que una supertierra podría haberse formado y migrado hacia el joven Sol. Nuestro artículo se pregunta si el Sol mismo podría conservar evidencia observable de que tal absorción realmente ocurrió, y creemos que sí», concluyó el profesor Yildiz. «El siguiente paso es comprobar si estas huellas dactilares pueden detectarse de forma independiente.»