El informe recuerda que actualmente un tercio de la población mundial vive expuesta a episodios de calor extremo
Ciencia
La NASA señala las zonas de España que podrían ser inhabitables dentro de 30 años
El estudio Too Hot to Handle analiza la evolución de las temperaturas y la humedad relativa en los próximos 30 años
El avance del cambio climático y la intensificación de las olas de calor amenazan con transformar las condiciones de habitabilidad en diversas zonas del planeta en las próximas décadas.
Un informe elaborado por la agencia espacial estadounidense (NASA), titulado Too Hot to Handle: How Climate Change May Make Some Places Too Hot to Live, analiza la proyección del estrés térmico extremo de cara al año 2050, señalando a varios puntos de la cuenca mediterránea y del sur de Europa entre las áreas sometidas a un mayor riesgo ambiental.
El análisis técnico sitúa a regiones de la península ibérica como la Comunidad de Madrid, la Comunidad Valenciana y Andalucía entre los territorios expuestos a un incremento sostenido en la frecuencia y duración de los episodios cálidos.
El estudio señala que el aumento de las noches tropicales y la persistencia de temperaturas extremas durante la época estival comprometerán la viabilidad del día a día en los entornos urbanos sin infraestructuras de adaptación adecuadas.
A escala global, las estimaciones sugieren que regiones del sur de Asia, el Golfo Pérsico y las costas del Mar Rojo podrían alcanzar umbrales de temperatura y humedad incompatibles con la salud humana de forma habitual hacia el año 2050. Hacia 2070, la tendencia se extendería a áreas del este de China, el sudeste asiático y zonas de Brasil.
Aumento de la mortalidad
El criterio científico utilizado para evaluar estos límites no se basa únicamente en la temperatura que marca el termómetro, sino en la temperatura de bulbo húmedo, un indicador que combina el calor con la humedad relativa del aire.
Cuando este índice alcanza los 35 °C, el cuerpo humano pierde la capacidad de enfriarse mediante el sudor, lo que puede provocar fallos multiorgánicos en personas expuestas a la intemperie tras varias horas de permanencia.
El informe recuerda que actualmente un tercio de la población mundial vive expuesta a episodios de calor extremo durante al menos 20 días al año. Fenómenos como la ola de calor de 2003 en Europa —que provocó más de 70.000 fallecimientos— dejarán de ser sucesos excepcionales para convertirse en la tónica habitual a partir de la década de 2040, obligando a transformar la planificación urbanística y los sistemas de salud pública.