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Ilustración de la Tierra en llamas

Ilustración de la Tierra en llamasGetty Images / Aphelleon

Ciencia

Tres científicos predijeron que el fin del mundo llegará el 13 de noviembre de 2026: ¿qué hay de cierto?

El texto inicial, publicado en la revista Science en 1960, analizaba el efecto de la superpoblación humana en el siglo XXI

A lo largo de la historia muchos han sido los científicos y curiosos que han hipotetizado sobre el fin de la vida en nuestro planeta. Uno de los casos más recientes lo ha protagonizado el ganador del Premio Nobel de Física en el año 2004, David Gross, quien advirtió de las altas probabilidades de extinción humana a corto plazo. ¿El motivo? Una posible guerra nuclear en los próximos años.

Otra de las hipótesis que más importancia han adquirido recientemente es una que se publicó hace más de medio siglo. A pesar de su lejanía en el tiempo, el estudio –realizado por tres investigadores de la Universidad de Illinois– teorizaba con que el final de la humanidad tenía una fecha clara y definida: el 13 de noviembre de 2026.

La investigación, titulada El día del juicio final: viernes 13 de noviembre de 2026, fue realizada por Heinz von Foerster –autor principal–, Patricia M. Mora y Lawrence W. Amiot, siendo publicada en la prestigiosa revista Science en el año 1960.

Tal como señala el estudio, el fin de la humanidad no sería un asteroide, ni una guerra, ni siquiera una inteligencia superior, sino algo tan simple como la superpoblación. Esta conclusión se obtuvo tras el análisis de las distintas tendencias demográficas en la historia de la humanidad, llegando a aseverar que el crecimiento mundial sería hiperexponencial.

Para más inri, el estudio afirmaba que siguiendo el ritmo registrado hasta ese momento, el número de habitantes crecerían sin límite hasta ese día concreto, generando que la civilización colapsara de manera automática: «En esta fecha, la población humana se aproximará al infinito si continúa creciendo al ritmo de los últimos dos milenios. Nuestros tataranietos no morirán de hambre. Morirán aplastados».

«Mientras los individuos vivan en nuestro hipotético paraíso, el destino de la población sigue siendo, en principio, calculable mediante métodos matemáticos directos, que permiten obtener las funciones de distribución deseadas. El destino de la población en su conjunto, con todos sus altibajos, vuelve a quedar determinado por propiedades atribuibles exclusivamente a los individuos», señalan los investigadores.

Como era de imaginar, la publicación fue muy controvertida en la segunda mitad del siglo XX, aunque las predicciones del estudio iban cumpliéndose década a década. Sin embargo, este modelo matemático daba por hecho que las tasas de natalidad seguirían siempre la misma tendencia, algo que choca directamente con la crisis de natalidad global que vive el planeta.

El Reloj del Fin del mundo se mueve 85 segundos hacia la medianoche

El Reloj del Fin del mundo se mueve 85 segundos hacia la medianocheBulletin of the Atomic Scientists

De esta forma, el fin del mundo teorizado por los tres expertos está lejos de llegar. De hecho, según las estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la población mundial alcanzará su pico máximo en la década de 2080. En este momento está previsto que se alcancen los 10.300 millones de personas para, posteriormente, empezar a descender.

Por el momento, el Reloj del Apocalipsis marca 85 segundos para la medianoche, que simboliza el fin del mundo, siendo la amenaza nuclear y biológica las razones que podrían acabar con la humanidad más fácilmente.

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