04 de diciembre de 2022

Jean Paul Belmondo

Jean Paul Belmondo se convirtió en un icono de la modernidad

Cine

Jean Paul Belmondo, el galán incorregible del cine francés

Rendimos tributo al actor, una de las principales figuras de la Nouvelle Vague, cuando se cumple un año de su muerte

Calificado en múltiples ocasiones como el dandy francés por excelencia o el seductor canalla del cine europeo, Jean Paul Belmondo fue el icono de una generación. Aquella que, a su vez, le tildaba de «sórdido» –como también hizo el New York times– por su acumulación groseras indecencias. Es justo decir, en cambio, que Al final de la escapada, de Jean-Luc Godard, desconcertó y fascinó a la crítica en igual medida. Y ambas reacciones se deben no solo a la novedosa forma de rodar del creador de la Nouvelle Vague, sino a la presencia en pantalla de este joven francés de 26 años que cautivaba con su medido desinterés.
Un crítico francés escribió: «sus ojos son demasiado pequeños, su boca demasiado grande, su nariz está rota; en resumen, es irresistible». Fueron, de hecho, esos labios grandes, su nariz aplanada y torcida –que salió invicta de su carrera de boxeador amateur– lo convirtieron en el galán del cine francés a pesar de que su aspecto, al principio, nada tenía que ver con un playboy rompecorazones. Los calcetines blancos, la pesada chaqueta de traje dos tallas más grandes o la corbata corta con nudo grueso parecían recién sacadas del guardarropa de cualquier progenitor. Sin embargo, el sombrero que lucía en el ángulo perfecto y ese cigarrillo que desafiaba de forma constante la gravedad hicieron de él el abanderado de la frialdad despreocupada.
Lo que en cualquier otro actor hubiese terminado como un matón de serie B, en Belmondo se convirtió en un aspirante a gánster de pocos ingresos conmovedor. Se notaba que se sentía a gusto trabajando a las órdenes de Godard, que lo descubrió en un escenario en 1958 mientras interpretaba la comedia Un drôle de dimanche. Poco después, lo eligió para un cortometraje en homenaje a Cocteau llamado Charlotte et son.
jean paul belmondo

El actor junto a Claudia CardinaleGTRES

Después vinieron también Una mujer es una mujer, Pierrot, el loco y colaboraciones con Vittorio de Sica (Dos mujeres), Peter Brook (Moderato cantabile), Agnès Varda (Las cien y una noches) o Jean Pierre Melville (Leon Morin, sacerdote) o René Clément (¿Arde París?). Tras ellas, expresó su descontento con estar encasillado a un tipo de cine que él consideraba aburrido por ser conscientemente artístico.
«Prefiero las películas de aventuras a las intelectuales». Sin embargo, aunque participó en producciones más comerciales, el éxito de Hollywood nunca terminó de seducirle por completo. Como tampoco lo hizo el inglés. «¿Por qué complicarme la vida? Soy demasiado estúpido para aprender el idioma y solo sería un desastre», declaró en una entrevista.
Actor Jean Paul Belmondo poses for photographers as he arrives at the opening ceremony of the 5th edition of the Lumiere Festival, in Lyon, central France, Monday, Oct. 14, 2013.

Rodó 90 películas, convirtiéndose en un icono del cine francésGTRES

Sea como fuere, Belmondo nunca tuvo la intención de ser un actor de la gran pantalla. Hijo de un escultor nacido en Argelia y una madre artista italiana, creció en el burgués barrio parisino de Neully-sur-Seine y asistió al prestigioso Conservatoire National d’Art Dramatique, donde se graduó en 1956 a pesar de una racha rebelde inherente que le marcó sobre los escenarios. Los teatrales, que fueron donde desarrolló su talento antes de convertirse en el galán del cine moderno francés. La gran pantalla se apoderó de él durante las dos décadas siguientes, pero regresó con éxito sobre las tablas en la década de 1990, interpretando a un memorable Cyrano de Bergerac.
El éxito cosechado le impulsó a crear su propia compañía de teatro, en la que se centró hasta que en 2001 sufrió un derrame cerebral grave a los 68 años. Muchos apuntaban que su carrera había acabado de forma definitiva, pero en 2008 estrenó Un hombre y su perro, la última de sus 90 películas. Tan extensa fue su carrera como su participación en el renacer cultural del cine que, a pesar de no lograr reconocimientos en forma de galardón, recibió la Palma de Oro a toda su carrera en el Festival de Cannes de 2011, el León de Oro a toda una vida en el Festival de Venecia en 2016 y el homenaje de la Academia de los César en 2017. Hace justo un año falleció a los 88 años tras una larga enfermedad, dejando al cine, en palabras de su gran amigo Alain Delon, «completamente devastado».
Comentarios
tracking