Una escena de Si lo hubiera sabido, la serie de Netflix objeto de las críticas
'Si lo hubiera sabido'
Críticas a Netflix por una serie ambientada en Sevilla donde solo hablan andaluz un camarero y un ladrón
Los espectadores de Si lo hubiera sabido denuncian la falta de acento andaluz en sus personajes
El acento de los actores y los personajes que interpretan ya motivaron las críticas de los espectadores en series españolas como Brigada Costa del Sol, por lo forzado del acento andaluz, o en otra serie de Telecinco como Vivir sin permiso, donde la mayoría de los protagonistas no tenían acento gallego –como José Coronado, Álex González o Pilar Castro– y en la que Leonor Watling y Patrick Criado ponían un acento mexicano que no terminó de convencer a la audiencia. Ahora la serie que es objeto de las críticas por los acentos es Si lo hubiera sabido, una producción protagonizada por Megan Montaner y Miquel Fernández que figura entre las series más vistas de Netflix.
Pese a estar ambientada en Sevilla, en Si lo hubiera sabido apenas se atisba rastro alguno de acento andaluz. Solo en algún camarero que aparece en la serie y en algún personaje que corresponde a algún delincuente se escucha un acento propio de los sevillanos, lo que ha causado cierta indignación entre los usuarios de Twitter que están siguiendo la serie.
«Si lo hubiera sabido, una vez más, llena de tópicos. Los protagonistas han vivido en Sevilla toda su vida, pero oye, ni uno habla andaluz. Dos andaluces salen, el graciosillo, camarero sin estudios, y el gitano ladrón. Pues un poco cansino los estereotipos. Porque muy inclusiva, pero os pasáis con el estereotipo, una vez más, y la verdad, pensé que era algo más que superado en las series españolas. Aquí en Andalucía hay buen cine, buenos artistas y buenos directores. Siendo Sevilla el escenario, sin menoscabar la interpretación», reflejaba este comentario en Twitter.
La serie Si lo hubiera sabido, que se incorporó al catálogo de Netflix el pasado 28 de octubre, iba a grabarse en Turquía, el país de nacimiento de su creadora, Ece Yörenc, pero después de ser cancelada en el país turco por la presencia de un personaje homosexual, los productores decidieron trasladar su rodaje a España.