Morgan Freeman
Cine
El motivo por el que Morgan Freeman siempre lleva pendientes de oro
El actor, de 87 años, se perforó la oreja a los 35
Morgan Freeman es uno de los actores más conocidos y respetados de Hollywood. Con 87 años y más de seis décadas de carrera, ha dejado su huella en la historia del cine. Su voz profunda y su presencia tranquila han hecho de él un icono, pero hay un detalle en él que no pasa desapercibido: sus inconfundibles pendientes de oro que, en algunas ocasiones, los lleva solo en una oreja, mientras que en otras se atreve con ambos aros.
Lo curioso de estos pendientes no es solo el valor material que tienen, sino lo que significan para él. A pesar de haber ganado millones de dólares por sus papeles en grandes películas, Morgan Freeman nunca ha querido cambiar estos aros que adorna sus orejas. ¿Por qué? La respuesta tiene que ver con su amor por el mar y una tradición de siglos que conecta con los marineros de antaño.
Morgan Freeman explicó en varias entrevistas que los marineros solían llevar pendientes de oro como una especie de «seguro» para sus gastos funerarios en caso de morir lejos de casa. El oro servía para asegurar que, si morían en un lugar lejano, su ataúd sería pagado y su cuerpo regresaría a su hogar. Para Freeman, este acto simbólico se convirtió en una forma de rendir homenaje a los marineros y a su propio espíritu aventurero. «Lo cierto es que valen lo justo para que alguien me compre un ataúd si muero en un lugar extraño», compartió Freeman con sus seguidores en redes sociales. Una forma de seguir esa tradición, asegurándose de que su propia historia esté unida a la valentía y la supervivencia de esos marineros.
Tim Robbins y Morgan Freeman, en una escena de la película 'Cadena perpetua'
Pero, ¿qué inspiró a Freeman a adoptar este estilo? Resulta que fue su admiración por otro gran actor: Burt Lancaster. En la película El temible burlón (The Crimson Pirate, 1952), Lancaster interpretaba a un marinero caribeño que también usaba pendientes dorados. Freeman, que veía a Lancaster como un modelo a seguir, adoptó ese estilo.
Además, Freeman reveló que se perforó la oreja a los 35 años, y que esto tenía mucho que ver con su amor por el mar. «Siempre quise un pendiente. Tiene que ver con mi apego al mar. Soy un ávido marinero, un hombre de aguas azules empedernido», dijo en una entrevista. Su exesposa fue quien le perforó la oreja, un gesto personal que añadió aún más significado a ese símbolo que él lleva con tanto orgullo.
Su imagen transmite sabiduría, confianza y experiencia, y sus pendientes dorados son un símbolo perfecto de esa conexión con el pasado, especialmente con su amor por el mar. Freeman tiene una extensa filmografía llena de grandes éxitos, como Sin Perdón, Cadena perpetua, Seven, Million Dollar Baby, la trilogía de Batman de Christopher Nolan o Invictus, entre otras muchas. Ganó el Oscar al mejor actor de reparto por Million Dollar Baby, el filme dirigido y protagonizado por Clint Eastwood, y ha sido nominado al Oscar en cuatro ocasiones más.