Tom Cruise, en la emblemática escena de Misión Imposible
Cine
El actor que rechazó el papel de Ethan Hunt en 'Misión Imposible' para alegría de Tom Cruise
Ethan Hunt pudo tener un rostro diferente en el cine
En 1996, cuando Tom Cruise se descolgaba por primera vez del techo de una cámara acorazada en Misión: Imposible, pocos podían imaginar que esa escena acabaría definiendo su carrera durante décadas. Hoy, casi 30 años y siete entregas después, el nombre de Ethan Hunt es inseparable del actor. Pero hubo un momento en que su elección no estaba tan clara.
Todo comenzó a principios de los 90, cuando Paramount Pictures decidió llevar al cine la mítica serie televisiva Mission: Impossible. El objetivo era relanzar la historia con un rostro poderoso de Hollywood. Aunque Cruise ya figuraba en las primeras quinielas como productor del proyecto, el papel protagonista pasó por otras opciones antes de consolidarse en sus manos. De hecho, George Clooney, tras el éxito de la serie Urgencias, estuvo cerca de ocupar ese lugar.
En ese momento clave de su carrera, el intérprete apostó por una película muy diferente: Un día inolvidable, una comedia romántica junto a Michelle Pfeiffer. Aquel compromiso previo le hizo declinar la oferta para convertirse en el nuevo héroe de acción del cine de los noventa.
No fue el único nombre sobre la mesa. Otros actores de peso que se barajaron para interpretar a Ethan Hunt fueron Bruce Willis, John Travolta, Nicolas Cage, Mel Gibson e incluso Ralph Fiennes. Todos ellos vivían su momento de esplendor en los noventa, pero quizás estaban demasiado identificados con sus personajes anteriores como para asumir la reinvención que exigía este papel. Algunos tenían la agenda repleta; otros, simplemente, no encajaban con la visión que los productores tenían en mente.
George Clooney
Cruise, por su parte, vio en Misión: Imposible mucho más que una película: un universo. No solo aceptó protagonizarla, sino que se implicó directamente como productor ejecutivo, marcando el tono de lo que sería una de las sagas más longevas del cine de acción. Fue él quien apostó por Brian De Palma como director, aportó su estilo elegante al proyecto y estableció una fórmula de espionaje sofisticado que diferenciaba la saga del resto de blockbusters de la época.
La trayectoria de George Clooney tomó un camino muy distinto, más enfocado al cine de autor, con una presencia habitual en proyectos de corte político o dramático, y una actitud mucho más selectiva ante los grandes estudios. Aun así, es inevitable imaginar cómo habría sido Misión: Imposible con otro rostro al frente.
Aquel «no» terminó siendo, sin duda, una oportunidad dorada para Tom Cruise. No solo consolidó su imagen como estrella global, sino que también se convirtió en el arquitecto de una de las franquicias más rentables y consistentes del cine moderno.