Superman
Cine
Las mejores películas y series de Superman
Desde su nacimiento en 1938 el superhéroe ha aparecido de muy distintas maneras en la gran y pequeña pantalla
La mayoría de personas coincidirá en cuál es la mejor adaptación de Superman a la gran pantalla. Sin embargo, es más difícil ponerse de acuerdo sobre cuál ha sido la mayor pifia a la hora de adaptar cinematográficamente al superhéroe creado en 1938 por el escritor Jerry Siegel y el artista Joe Shuster. Si añadimos a la ecuación la televisión y la animación, el asunto se complica sobremanera.
Si contamos el estreno de este mes de julio, Superman ha aparecido en la gran pantalla cinco veces solo en el siglo XXI. Dos de ellas, como coprotagonista, como en Batman v Superman: El amanecer de la justicia (2016) y La liga de justicia (2017), ambas dirigidas por Zack Snyder, y con las que DC Comics intentó competir con Marvel y sus muchas franquicias de superhéroes. A muchos aún nos sorprende la escasa elasticidad del hombre murciélago encarnado en Ben Affleck.
Henry Cavill en Batman v Superman: El amanecer de la justicia (2016)
Pero aquellas no fueron auténticos filmes de Superman, aunque surgiesen a la estela de El hombre de acero (2013), también de Snyder y con el protagonismo de un guapísimo Henry Cavill en la piel de Clark Kent. En cualquier caso, muy inferior a la película de 1978 con la que todos comparamos cualquier adaptación posterior. Antes de llegar a ella, hay que mencionar Superman Returns: El regreso (2006), con pleonasmo en español incluido, y que pasó por la taquilla sin pena ni gloria. Sorprendentemente, el superhéroe consigue que muchas de estas películas tengan una puntuación bastante aceptable en Internet.
El filme por excelencia es Superman (1978), dirigida por Richard Donner y protagonizada por Christopher Reeve, y en cuyo guion participó Mario Puzo, autor de los libros de El Padrino. En su momento, el filme se lanzó con la noticia de que Marlon Brando había cobrado casi 4 millones de dólares por su papelín en la película -y luego demandó a la productora para que le pagasen su porcentaje de la taquilla-. Hoy en día, y a pesar de la magnífica trampa del final -la Tierra girando en sentido inverso para que así retroceda el tiempo, marcando así el paso a la marcha atrás del asesinato en masa de Tanos-, la película sigue conquistando al público a pesar de que los efectos hayan podido envejecer. Pero el buen cine es aquel que supera esta prueba del paso del tiempo.
Reeve encarnó al superhéroe en otras tres películas, de calidad decreciente. En Superman II: la aventura continúa (1980), los productores cambiaron a Donner por Richard Lester, y se dice que eso perjudicó el resultado final -según parece, hay una versión alternativa, el corte del (primer) director, disponible para los aficionados más acérrimos-. Sin la sorpresa de la primera -para aquel entonces los efectos de Superman volando nos dejaban con la boca abierta-, el resultado fue algo inferior, aunque siguió contando con la presencia de Gene Hackman como Lex Luthor. Luego, vinieron Superman III (1983), con Richard Pryor como recurso cómico y una supercomputadora como supervillana, y una cuarta parte que ha pasado a la historia como quizás la peor película del hombre de acero -hay una peor puntuada (It's a Bird... It's a Plane... It's Superman!), de 1975, pero que es difícil considerar como largometraje-.
En cualquier caso, Reeve es para Superman lo que Sean Connery para 007: su sombra es evidentemente alargada.
Al margen del cine en carne y hueso hay que hablar de otras adaptaciones a la pantalla.
En televisión, por ejemplo, es destacable la serie Smallville, que se estrenó en 2001 y terminó de emitirse en 2011. Se situaba en el pueblo de la infancia de Kent, y ahondó en las relaciones del chaval con Lana Lang y Lex Luthor. Una serie muy interesante para los admiradores del cómic.
Por otro lado, y más centradas en el día a día del superhéroe y el periódico, a saber, lo planteado originalmente en los cómics, destacan las series Lois y Clark: las nuevas aventuras de Superman (1993-1997) y, más reciente, Superman & Lois (2021-2024), con la pareja protagonista casada y con hijos, y con problemas muy de andar por casa, en esa extenuante tendencia de convertir a los superhéroes en personajes cotidianos.
Muy recomendables, nada más que para comprobar el implacable paso del tiempo, son las dos siguientes. Atom Man vs. Superman (1950) es una muestra del cine de serie B que hizo las delicias de muchos niños de la posguerra, y destaca la combinación de actores de carne y hueso y animación muy antañona. En cuanto a Las aventuras de Superman (1952-58), con el protagonismo de George Reeves -que estrenó personaje en Superman contra los hombres topo (1950)-, muestra cómo eran los primeros tiempos de la televisión, con un ritmo lentísimo, pocos vuelos y muchas paredes y puertas atravesadas.
En cuanto a la animación, hay un sinfín de adaptaciones, desde el nacimiento del superhéroe hasta nuestros días. Más allá de haber visto muy poquitas, es recomendable ver los cortos producidos por Max Fleischer entre 1941 y 43, que muestran una ingenuidad propia de la época. Sin embargo, destaca la presencia de una Lois Lane intrépida a la que el superhéroe rescata una y otra vez -una curiosa mezcla de corajuda periodista y dama en apuros- y los capítulos en los que Superman se enfrenta a peligrosísimos nazis y japoneses, que ya sabemos que la Segunda fue una guerra total.
Superman & Lois (2021-2024)
Por otro lado, La muerte de Superman (2007) es solo uno del sinfín de largos y cortos de animación que se han rodado con el paso del tiempo. El título, por otro lado, nos recuerda que este superhéroe, fuera y dentro del cómic, ha fallecido un sinfín de veces, siempre para volver, aunque no necesariamente mejorado.
La nueva Superman (2025), con David Corenswet como protagonista y James Gunn a la dirección, acaba de estrenarse en los cines.