Kate Winslet, Leonardo DiCaprio y James Cameron en el rodaje de Titanic
Cine
El día que el equipo de 'Titanic' acabó «totalmente drogado»: «Hicieron una conga por el hospital»
En agosto de 1996, durante la filmación de una escena, 80 personas del equipo fueron intoxicadas
Titanic es una de las películas más taquilleras de la historia. Desde su estreno en 1997, la película ha recaudado más de 2.000 millones de dólares por todo el mundo, y sigue siendo todo un referente en la actualidad. La historia protagonizada por unos jóvenes Leonardo DiCaprio y Kate Winslet se presentaba como uno de los romances más trágicos del cine. La cinta de James Cameron se ha repuesto en los cines en numerosas ocasiones, la última fue en 2023 con motivo de su 25 aniversario.
Su rodaje estuvo lleno de curiosidades que se fueron descubriendo con el paso de los años. Que James Cameron se encargase de hacer los dibujos de Rose, la construcción a tamaño real del barco, la neumonía que Kate Winslet tras filmar en el agua helada o que casi nos quedamos sin el tema My Heart Will Go On ya que Cameron no quería que la película tuviese una canción principal, son solo algunas. Pero hay una de ellas, desencadenante de un fatídico día de rodaje, de la que casi no se habla.
En agosto de 1996 ochenta personas del equipo fueron intoxicadas al consumir una sopa de almejas que había sido contaminada por una sustancia conocida como polvo de ángel. También denominada PCP, es una droga que en los años 50 se utilizaba como anestésico y tiene efectos alucinógenos. Esto provocó que algunos de ellos fueran ingresados al hospital, abriéndose toda una investigación sobre el suceso. Nunca se supo el responsable de esto por lo que nunca se pudieron presentar cargos contra la persona encargada.
Entre los afectados se encontraban Bill Paxton – quien interpretaba a Brock Lovett, un cazador de tesoros – y el propio James Cameron. Paxton contó su experiencia a Entertainment Weekly en 1996 tras conocerse lo sucedido. «Algunas personas se reían, otras lloraban, otras vomitaban. Un minuto me sentí bien, al siguiente me sentí tan ansioso que quería respirar en una bolsa de papel. Cameron se sentía igual», afirmó el actor.
En 2023, en una entrevista con Vulture varios miembros de equipo recordaron aquella anécdota. «Teníamos una habitación para los operadores y electricistas, y uno de los muchachos comenzó a hablar muy hiperactivo. Es un tipo grande, de más de 1’90, y nos dice: ‘¿Os encontráis bien? Porque yo no’. Y justo cuando estaba diciendo esto vimos a James Cameron corriendo por la puerta y un extra corriendo detrás de él. Decía: ‘¡Hay algo en mí! ¡Sacadlo!’», explicaba un miembro del equipo.
Kate Winslet y Leonardo DiCaprio en Titanic (1997)
James Cameron, evitándose el viaje al hospital se obligó a vomitar la comida que había ingerido, reduciendo en gran medida sus niveles de intoxicación. Pero eso no hizo que tuviera mejor aspecto que otros. En la biografía de Leonardo DiCaprio publicada en 2012, Lewis Abernathy – uno de los componentes del elenco – explicó la situación de Cameron. «Jim estaba subiendo a la parte trasera de la camioneta; me sorprendió la forma en que se veía. Un ojo estaba completamente rojo, como el ojo de Terminator, una pupila, sin iris. El otro ojo parecía haber estado inhalando pegamento desde que tenía cuatro años», comentó el actor.
Casi 30 años han pasado desde este extraño suceso y todo apunta a que nunca conoceremos cómo llegó a pasar esto en el rodaje de una de las películas más vistas de la historia del cine.