Fundado en 1910
Martin Sheen

Emilio Estévez y Martin Sheen, en el rodaje de El camino

Cine

Martin Sheen, el actor que se siente «orgulloso de ser gallego» y se arrepiente de cambiar su nombre español

Hijo de un emigrante gallego de Parderrubias (Pontevedra) y de madre irlandesa, Sheen reconoce que el peso de Hollywood le empujó a cambiar su verdadero nombre español

«Es algo de lo que me arrepiento», confesó Martin Sheen en una entrevista. «No tuve el valor de mantener mi nombre verdadero». Y es que el protagonista de Apocalypse Now o El ala Oeste de la Casa Blanca no siempre se llamó así. Su nombre real es Ramón Antonio Gerardo Estévez, un nombre con raíces profundas en Galicia, en la pequeña localidad de Parderrubias, en Salceda de Caselas (Pontevedra), de donde era su padre.

Durante su juventud, en una época en la que Hollywood empujaba a los actores a sonar «más americanos», Sheen (o mejor dicho, Estévez) decidió adoptar un nombre artístico que le abriera puertas. Combinó el nombre del director de casting que le ayudó en sus primeros pasos, Robert Dale Martin, con el apellido del obispo católico Fulton J. Sheen. Así nació Martin Sheen, una identidad más fácil de pronunciar, pero también más lejana de sus orígenes.

Con los años, la fama llegó: un Globo de Oro, un Emmy, películas icónicas como Apocalypse Now y una carrera sólida en televisión. Pero la espina quedó clavada. «Nunca me cambié el nombre oficialmente. En mi pasaporte sigo siendo Ramón Estévez».

El actor asegura que su decisión fue fruto de la presión social de los años sesenta. «Cuando no tienes el coraje de defender quién eres, lo acabas pagando», reconoce con honestidad.

Martin Sheen

Martin Sheen, en una imagen de 2024GTRES

Y es que detrás del apellido que decidió esconder hay una historia rica y hermosa. Francisco Estévez Martínez, su padre, nació en Parderrubias, una parroquia rodeada de campos verdes y grandes peñas rojizas (de ahí su nombre, Pedras Rubias, que con los siglos derivó en Parderrubias). A más de 6.000 kilómetros de allí, su hijo Ramón Antonio creció en Dayton, Ohio, como el séptimo de diez hermanos de una familia gallego-irlandesa.

«Estoy extremadamente orgulloso de ser gallego», ha dicho en más de una ocasión. No solo lo dice: lo ha transmitido. Cuando su hijo Emilio Estévez decidió dedicarse a la actuación, su padre le pidió que no cambiara su apellido. «Su agente le recomendó usar Sheen, pero él no quiso hacerlo. Y gracias a Dios que no lo hizo».

Emilio, de hecho, es el que más ha mantenido viva la identidad familiar. Fue una de las grandes estrellas del Hollywood de los ochenta con títulos como El club de los cinco, y más tarde se consolidó también como director con películas como Bobby o El camino, esta última rodada en España, en el Camino de Santiago, un homenaje directo a las raíces gallegas de su familia.

Los otros tres hijos de Martin Sheen también siguieron el camino artístico. Ramón Estévez Jr., el mayor, trabaja entre la actuación y la producción; Renée Estévez, la menor, ha aparecido en series como El ala Oeste de la Casa Blanca; y el más mediático, Charlie Sheen (nacido Carlos Irwin Estévez), alcanzó fama mundial por Dos hombres y medio, aunque decidió mantener el apellido Sheen, siguiendo los pasos de su padre.

«Todos mis hijos son artistas, pero Emilio es quien más se parece a mi padre», ha dicho alguna vez Martin, orgulloso. En cada generación, el apellido Estévez ha encontrado su manera de resistir, ya sea en la pantalla, en los créditos o en la historia familiar.

Hoy, con más de 80 años, Martin mira atrás con serenidad, pero también con una lección clara: no hay éxito que valga la pena si para alcanzarlo hay que dejar de ser quien uno es.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas