Gracias a Carmen Martín Gaite, que adaptó los cuentos de Elena Fortún, Cristina Cruz se convirtió en Celia en esta serie que estrenó TVE hace ya 30 años y que sigue tan presente como entonces. La hija de una acomodada familia madrileña de principios de siglo XX hizo las delicias de los españoles gracias a sus singulares ocurrencias con su hermano Cuchifritín, la inglesa Miss Nelly o la anciana Doña Benita. Una auténtica inconformista y rebelde de siete años que sigue un código de comportamiento que a muchos adultos escandalizaría, pero que a todos los pequeños divierte.