Fotogrma El asesino de Tiktok
Cine
'El asesino de TikTok', la serie de Netflix sobre el asesinato que conmocionó a España
La docuserie analiza el perfil de José Jurado Montilla y la desaparición de Esther Estepa
¿Puede un asesino contar su propia historia en redes sociales sin que nadie sospeche lo que realmente está ocurriendo? Esa es la inquietante pregunta que sobrevuela El asesino de TikTok, la nueva miniserie documental que Netflix estrenó el 6 de marzo y que reconstruye uno de los casos criminales más perturbadores de la historia reciente en España. Detrás de los paisajes, los vídeos de viajes y las reflexiones aparentemente inofensivas que compartía en redes sociales, se escondía una vida marcada por la violencia: la de José Jurado Montilla, conocido en internet como 'Dinamita Montilla'.
La docuserie, dirigida por Héctor Muniente y producida por el grupo iZen, se divide en dos capítulos que reconstruyen la desaparición de Esther Estepa, una mujer de 42 años cuyo caso terminó destapando una historia mucho más oscura de lo que nadie podía imaginar. La noche del 22 de agosto de 2023, Esther desapareció en la localidad valenciana de Gandía mientras realizaba una ruta de senderismo de varios días. Durante ese viaje conoció a un hombre que también caminaba por la zona y que documentaba su recorrido en redes sociales. Era Montilla.
Para sus seguidores en TikTok, aquel hombre parecía simplemente un viajero solitario que recorría España a pie. En su perfil compartía vídeos de caminos rurales, paisajes y reflexiones sobre la vida nómada. Más de tres mil personas seguían sus publicaciones sin imaginar que detrás de esas imágenes podía ocultarse algo mucho más siniestro.
Cuando Esther dejó de responder a los mensajes de su familia, la preocupación comenzó a crecer. Su madre y su hermana detectaron algo extraño: los mensajes que recibían no parecían escritos por ella. Tampoco había llamadas ni notas de voz. Ante la falta de respuestas, decidieron reconstruir los últimos pasos de la mujer a través de su huella digital: conversaciones, fotografías y vídeos.
La investigación tomó un giro inesperado cuando apareció un nombre repetido en esos registros: José Jurado Montilla. El hombre que había coincidido con Esther durante su ruta no solo fue una de las últimas personas que la vio con vida. También se había puesto en contacto con su madre mediante videollamadas para ofrecer ayuda en la búsqueda. Incluso llegó a enviar mensajes desde el móvil de la víctima, fingiendo que seguía viva y que planeaba viajar a Argentina con unas amigas.
El asesino de Tiktok, serie de Netlfix
El hallazgo del cuerpo de Esther, un año después, en un cañaveral cercano a la carretera N-332, cambió por completo el rumbo del caso. Entre las pruebas encontradas por la policía apareció una fotografía en la que la víctima posaba junto a Montilla. Aquella imagen fue una de las claves que terminó de encajar todas las piezas del rompecabezas.
Sin embargo, lo que más sorprendió a los investigadores llegó después. Al revisar el pasado del asesino, descubrieron que no se trataba de un desconocido para la justicia. Su historial criminal se remontaba décadas atrás. Su primer delito lo cometió con solo 18 años, cuando fue condenado por un asalto con violencia.
Durante los años ochenta, su nombre volvió a aparecer vinculado a varios crímenes. Entre ellos, los asesinatos de un turista alemán y otro británico. En 1987, finalmente fue detenido y condenado a 128 años de prisión por cuatro asesinatos.
Pese a esa condena, pasó 28 años en prisión. En 2013, tras la aplicación de la doctrina Parot, fue puesto en libertad y regresó a Badajoz, su ciudad natal. A partir de entonces comenzó una nueva vida aparentemente tranquila. Caminaba por España, dormía al aire libre y compartía sus recorridos en TikTok.
Pero aquellas rutas también dejaron un rastro que acabaría siendo clave para la investigación. Sus propios vídeos terminaron convirtiéndose en una pista fundamental para los investigadores, que lograron geolocalizar sus movimientos, reconstruir sus trayectos y seguir su pista casi en tiempo real
En mayo de 2024, la policía volvió a detenerlo, esta vez por el asesinato de David, un estudiante de 21 años encontrado muerto en Los Montes de Málaga. En su teléfono móvil, los agentes encontraron fotografías y vídeos que lo vinculaban directamente con el crimen. A partir de ese momento, las sospechas se ampliaron. Los investigadores creen que podría estar relacionado con al menos seis asesinatos.