Si Thomas Lynley no figura entre los detectives de ficción más conocidos, no es por falta de obras. La novelista Elizabeth George ha dedicado 22 libros a sus aventuras. Además, ocupa un lugar bastante exclusivo entre los investigadores de crímenes: una mandíbula aristocrática, un turismo Jensen Interceptor de edición limitada, elegantes camisas de vestir y un título nobiliario, el de vizconde. Esta miniserie de tan solo 4 capítulos arranca con la investigación de la sospechosa muerte del dueño de una isla privada a la que se traslada este inspector de alta cuna y su nueva compañera, Sofia Barclay. Tras las reticencias iniciales, la pareja desarrolla cierto respeto mutuo y una colaboración armoniosa, dando lugar a una ficción tan finita como disfrutable.