Gracia Querejeta y Miguel Olid, directores del documental Landa
Entrevista
Gracia Querejeta y Miguel Olid, directores del documental 'Landa': «Hoy nadie vería películas del landismo»
«Contactamos con Garci, pero no quiso participar», explican a El Debate los directores del documental sobre Alfredo Landa
'Landa', el documental que reivindica a uno de los grandes actores españoles y cuestiona el landismo
Uno de los más grandes actores españoles de la historia, el añorado y querido Alfredo Landa, merecía contar con un documental sobre su carrera. Ya lo tiene. Se titula Landa, acaba de estrenarse en los cines y lo firman Gracia Querejeta y Miguel Olid, que han contado con numerosos testimonios de compañeros de profesión, críticos de cine y también de los hijos del actor para dibujar un retrato de Alfredo Landa tanto en lo profesional como en lo personal. «No es una hagiografía», advierten los directores en su entrevista con El Debate. Es algo que queda claro desde el principio del documental con las voces (muy) críticas con el landismo, un aspecto que asoma pronto, también desde su inicio, en la conversación.
–¿De cero a diez, cuánto son de landistas?
–Gracia Querejeta: Yo un diez.
–Miguel Olid: ¿Pero te refieres al landismo o al Landa actor?
–Al Landa actor.
–Diez también, por supuesto.
–¿Y en landismo?
Gracia Querejeta: Es imposible. Esa pregunta hoy en día no tiene sentido. Lo tendría si viviéramos en los años 60 o 70. Las películas del landismo son unas películas que ninguno de nosotros nos pondríamos ahora a ver o iríamos al cine a ver. Existen porque existió una época muy parecida a lo que se retrataba en ellas. Se vivía un tipo de ética y una moral y había algo en la calle que es lo que esas películas reflejan. Hoy tiene poco sentido calificarlas desde nuestra moral actual. Habría que trasladarse a ese contexto para decir «a mí me ha gustado» o «no me ha gustado». Desde aquí es muy difícil hacer ese trabajo.
Gracia Querejeta y Miguel Olid, en su conversación con El Debate
–¿Y en su caso, Miguel?
–Miguel Olid: Yo, un tres.
–¿Por qué?
Miguel Olid: No me gustan. Pero en el documental no queremos poner nuestro punto de vista ni hacer una tesis. No es nuestra opinión sobre el landismo. En este caso te estoy respondiendo, pero lo que hemos querido al empezar el documental con el landismo es poner voces distintas. Algunas que lo ensalzan —hay un crítico que dice que para él es el mejor 'ismo', por encima del neorrealismo italiano—, otras que comprenden más el contexto y le otorgan un valor sociológico, como Miguel Rellán, y también opiniones muy críticas, incluso de una mujer joven crítica de cine.
Gracia Querejeta: Hoy en día podemos preguntarnos si nos reiríamos con algunas las payasadas de las películas landistas pero a mí me resulta muy difícil hacer un juicio sobre algo totalmente mimetizado con una época que no tiene nada que ver con la actual.
Miguel Olid: Queríamos un crisol de voces diferentes, complementarias y contradictorias, y que el espectador se identifique con unas u otras. Que diga: «yo me reí entonces, me reiría ahora» o «yo no». O estoy de acuerdo con ese crítico de cine que dice el landismo es el horror o no. Lo que hemos querido es que el espectador decida. Nosotros no queremos imponer nuestra opinión.
–¿Cómo valoran la iniciativa de TVE para que en Cine de barrio adviertan con un rótulo de que las películas estaban ceñidas a una época concreta?
–Gracia Querejeta: Me resulta evidente y obvio. La gente no es boba y sabe que una película de esa época responde a una mentalidad distinta. Si no fuera así, sería raro, porque era una época machista. Pero nunca viene mal recordarlo, sobre todo para alguien muy joven que ve ese cine y puede desorientarse o no situarlo bien en su contexto cronológico.
–Miguel Olid: Yo creo que habría que hacerlo con todas las películas que tengan más de diez o quince años, no solo con el landismo. Hemos visto películas —españolas o no— donde, por ejemplo, un médico le decía a una embarazada que podía fumar, algo que hoy nos resulta impensable. He visto series y películas de los años 80, ya con el PSOE gobernando, que ahora lo ves y te horrorizas te horrorizas tanto como algunas cosas del landismo. Hay que contextualizarlo. El tema de la homofobia, por ejemplo. Hay series muy populares de los años 80 que hoy resultan difíciles de ver. Yo creo que habría que hacerlo con todas las películas.
–¿Qué más tenían claro a la hora de preparar el documental?
–Gracia Querejeta: Es una forma de homenaje. No es una hagiografía, lo teníamos claro. Pero sí es un homenaje porque ambos entendemos que era un grandísimo actor. Más allá de eso, queríamos que se conociera algo más de lo personal. No tanto dónde nació o murió, los datos biográficos, sino su carácter, qué había detrás de ese gran actor con esa gran mirada, qué pasaba por su cabeza, qué le gustaba, cómo se tomaba el trabajo, la importancia de la familia… detalles que configuran la vida de una persona.
–Miguel Olid: Para mí es más un retrato que un homenaje o una biografía. Un retrato de Landa, de un periodo del cine español, de su capacidad y sus virtudes como actor y de su personalidad. Nos interesaba plasmar esa personalidad a través de testimonios de amigos, familia y del propio Landa, seleccionando qué dice, cómo lo dice y en qué momento. Creo que el espectador va a hacerse una idea bastante clara de esa personalidad compleja.
Gracia Querejeta y Miguel Olid, directores del documental Landa
–¿Qué les ha transmitido la familia de Alfredo Landa tras ver el documental?
–Gracia Querejeta: La primera vez que lo vieron se quedaron un poco como «sí, nos gusta mucho» pero «hay cosas con las que no estamos de acuerdo». Algo normal, porque ellos no tenían guion ni pidieron ver recortes del documental. Lo vieron tal cual está ahora. Pero lo han seguido viendo y ahora les parece una maravilla. Esas pequeñas dudas iniciales han desaparecido porque se dan cuenta de que prevalece un gran respeto y cariño a la figura de Landa por nuestra parte.
Miguel Olid: Hemos trabajado con total libertad, gracias a la total confianza de sus hijos. No han tenido que aprobar nada ni el visto bueno. Sabíamos, intuíamos, que habría cosas que no les gustarían al cien por cien por algunas afirmaciones, pero han sido muy respetuosos. Lo han visto tres o cuatro veces y ahora les parece maravilloso.
Gracia Querejeta: Para ellos también ha sido un proceso de asimilación. Al final es su padre. El documental que hizo Méndez Leite sobre mi padre (Elías Querejeta) no lo he visto ni creo que lo vea.
–Miguel Olid: Claro, no es lo mismo verlo desde dentro que desde fuera. La mirada externa puede ser más objetiva, aunque esté hecha desde el cariño.
–Gracia, ¿con qué anécdota sobre Alfredo Landa se queda de las que le contó su padre (Elías Querejeta)?
–Gracia Querejeta: Me gusta una que contaba mi madre. Cuando llegaron a Madrid desde San Sebastián, compartieron piso y lo pasaron mal. Landa tenía una Vespa y el cambio al principio era muy duro. Mi madre me contaba que Alfredo le decía: «Vámonos tú y yo a San Sebastián, dejamos aquí a Elías y volvemos cuando esto mejore». Estuvo a punto de marcharse. Luego hizo una carrera impresionante, pero al principio fue duro que todos menos mi padre se querían marchar.
–¿Cuál es su película favorita de Landa y cuál creen que es su mejor interpretación?
–Gracia Querejeta: Me quedo con Los santos inocentes como película. Y, por ser ecuánime, con la interpretación de El crack, que me parece magistral.
–Miguel Olid: Yo le tengo muchísimo cariño a Manolo Summers, así que no soy objetivo. Me quedo con La niña de luto y de personaje, creo que con El puente.
-El documental es muy rico en testimonios. Quizá el único que uno puede echar en falta es el de Garci. ¿Intentaron contactar con él?
–Gracia Querejeta: Sí, sí, pero no quiso. Yo creo que estará hasta el gorro, digo yo que será por eso. Porque mi madre, que era diseñadora de vestuario, hizo varias películas de Garci y en una de sus películas aparece en una foto mía. Imagino que Garci estará cansado del tema de la pelea, no pelea, con Landa. Aun así, sabemos que verá el documental y quizá algún día sepamos lo que piensa de él.
–Miguel Olid: En cualquier caso, está presente a través de material de archivo, como otros directores que trabajaron con Landa. Eso también aporta valor. No echo en falta en el documental contar con la entrevista con Garci.
Gracia Querejeta, en un momento de la entrevista con El Debate
–¿Qué han descubierto de Landa al elaborar el documental?
–Gracia Querejeta: Su profesionalidad. Era un actor que se aprendía los guiones de arriba a abajo antes de ir a rodar, de pe a pa, y eso no lo he visto nunca en ningún otro actor o actriz. Esa capacidad de hablar de ser actor desde el oficio, de hacer el trabajo bien hecho hagas el papel que hagas, te guste más o te guste menos.
–Miguel Olid: A mí el documental me ha permitido descubrir películas de Alfredo Landa que no habría visto de otra manera. Como Paco el Seguro, por ejemplo. Incluso en trabajos menores, él destaca por su caracterización y su capacidad interpretativa.
–En una España dividida como la de ahora, ¿faltan hoy figuras capaces de dialogar pese a sus diferencias ideológicas, como esa amistad que mantenían Alfredo Landa y José Sacristán?
–Gracia Querejeta: Es lo deseable. Landa y Sacristán tenían ideologías opuestas, pero una gran amistad muy por encima de sus idearios políticos, que estaban en las antípodas. A pesar de los pesares, uno se hace amigo de alguien con lo bueno, lo malo y lo regular y es el caso de ellos dos.
–Miguel Olid: Otra pareja significativa era Paco Rabal, que era comunista, y Rafael Gil, director franquista y muy de derechas. Personas en polos opuestos que se respetaban profundamente. Hoy cuesta más encontrar eso. Como dice Luis Alegre, Pepe Sacristán y Alfredo Landa eran como los hermanos Machado: estaban en las antípodas ideológicamente pero se querían como hermanos.