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Concha Velasco protagonizó la serie de televisión Teresa de JesúsRTVE

Cuando Josefina Molina llevó a santa Teresa a TVE con rigor, libertad y respeto a la fe

La cineasta convirtió la vida de Teresa de Jesús en una de las grandes series históricas de TVE, con Concha Velasco como protagonista y una mirada fiel, humana y respetuosa hacia la santa abulense

Entre las muchas contribuciones de Josefina Molina al cine y la televisión española, pocas alcanzaron la relevancia de Teresa de Jesús. La muerte de la directora este sábado a los 89 años devuelve la mirada a una serie que, estrenada en 1984, acercó la vida de la mística carmelita a una amplia audiencia televisiva. Además, consolidó a Molina como una de las grandes narradoras de la televisión pública.

Durante la presentación de dos capítulos de la serie en Ávila, el obispo de la diócesis, Felipe Fernández, y Antonio Montero, entonces presidente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal Española, elogiaron la producción: «La fidelidad a la persona, a la doctrina, al espíritu y al mensaje de santa Teresa queda representada en la serie», según recogió COPE.

La serie de TVE reconstruyó con notable rigor histórico y profundidad humana la vida de Teresa de Jesús, con una memorable interpretación de Concha Velasco. La producción se convirtió en un hito de la ficción televisiva española gracias a su calidad artística.

La misma Concha Velasco confesó haber invertido mucho tiempo y esfuerzo en preparar su personaje: «A mí me sigue impresionando su mensaje. A santa Teresa la he estudiado tanto, la conozco tanto, que no me importa si es santa o no. Digan lo que digan, ella tocaba de pies en el suelo», declaró en una entrevista concedida a La Vanguardia.

Fue una de las producciones más ambiciosas de la televisión española de la época. Su presupuesto se situó, según la prensa del momento, en torno a los 360 millones de pesetas para ocho episodios. El rodaje se desarrolló entre finales de 1982 y mediados de 1983 en escenarios naturales de Ávila, Cáceres, Segovia, Madrigal de las Altas Torres y La Alberca, además de los Estudios Bronston de Chamartín, en Madrid. La serie obtuvo una notable repercusión y quedó como una de las grandes producciones históricas de TVE.

Tras su estreno, la priora del Carmelo de Mataró, en Barcelona, la hermana Cristina Kaufmann, acudió al programa Buenas noches, conducido por Mercedes Milá, y ofreció una valoración desde su condición de carmelita descalza sobre la serie, que estaba alcanzando un gran éxito de audiencia.

«Para muchos españoles [la serie] ha sido una gran oportunidad para conocer mucho más de cerca la figura, la obra de Teresa de Jesús», expresó Milá al inicio del programa. Por su parte, la hermana Cristina indicó que la congregación veía de forma «muy positiva» la serie y que estaban «muy contentas» con el resultado.

Sin embargo, también señaló que había «algunas cosas que se quedaron cortas o poco dibujadas». «Faltaba, por ejemplo, reflejar cómo el verdadero protagonista en la vida de santa Teresa era Jesucristo, lo que es difícil mostrar en una película. Como mujer y persona de su tiempo, se la ha cerrado mucho en el ambiente monjil de su convento. No se ha visto mucho su gran interés por las Indias», puntualizó.

Ernesto J. Pastor, miembro de la Asociación Española de Historiadores del Cine, presentó en 2015 un ciclo dedicado a Teresa de Jesús con la proyección de los ocho episodios que componen la serie.

En su intervención, explicó que, cuando Josefina Molina recibió el proyecto, se encontró con unos guiones para televisión escritos por Santiago Moncada en 1972 que no llegaron a realizarse. Según Pastor, aquellos textos ofrecían «una visión más espectacular y al mismo tiempo más artificial» de la vida de la santa. La cineasta, en cambio, quería, ante todo, «retratar a la mujer, a la escritora, a la religiosa, a la nieta de judíos conversos».

La propia cineasta cordobesa confesó, durante un ciclo de Cine y Literatura organizado por la Biblioteca Nacional en 2014, que, cuando recibió esta propuesta, pensaba que la «televisión podía ser un producto poderoso y un instrumento para educar, ilustrar y construir seres humanos más libres y conscientes». También pensaba que «la televisión pública tiene la obligación de ser respetuosa con todas las creencias, veraz y no manipuladora».

Por ello, sabía que corría un riesgo al aceptar dirigir la serie sobre la santa abulense. Con todo ello, afirma que tuvo libertad para realizar los guiones y escoger a los colaboradores y al equipo. «Yo quería y debía averiguar lo que fue [la santa] verdaderamente como paso previo a contárselo a los espectadores con toda la complejidad del personaje. Una mujer que, como tantas otras, luchó en un mundo adverso para que se la tuviera en cuenta», subrayó en su conferencia.

La muerte de Josefina Molina devuelve la mirada a una trayectoria decisiva para el cine y la televisión en España, en la que Teresa de Jesús ocupó un lugar central. La serie no solo fue una de las grandes producciones históricas de TVE, sino que reforzó el reconocimiento de la cineasta cordobesa como una autora capaz de unir ambición artística, rigor histórico y profundidad humana.