Una obra que logra mezclar con éxito el cine bélico de prisioneros nazis con el fútbol clásico. Gensdorff, interpretado por Max von Sydow, se interesa por un grupo de prisioneros que practica el fútbol, como él hacía antes en la selección alemana. Nace ahí en él la idea de organizar un partido entre una selección alemana y una selección formada por prisioneros de guerra, con Sylvester Stallone como portero, Michael Caine como defensa y con el refuerzo de estrellas como Pelé y Ardiles.