Basada en la famosísima y elegante novela de Amor Towles, sigue la vida del conde Alexander Rostov (interpretado por Ewan McGregor), un aristócrata ruso. Tras la revolución rusa, un tribunal bolchevique lo condena a pasar el resto de su vida confinado en el lujoso Hotel Metropol. Si decide poner un solo pie fuera del hotel, será fusilado de inmediato. Sin embargo, el prisionero es testigo de algunos de los momentos más convulsos de la historia soviética, como el ascenso del estalinismo, la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría, todo eso gracias a la única ventana de su habitación.